domingo 13/6/21

¿Se desmoronó el Duunvirato?

Muchos analistas pregonan entusiastas la defunción de este Consulado bicefálico que hemos sufrido los últimos años con impaciente resignación, pero yo, modestamente, no sacaría los cohetes. Dimitió el vicecónsul, sí, Paulus Turrionus lo dejó y sucumbió en la batalla por el Monte Capitolino, pero no se crean que se retira, solo se aparta. Deja las insignias del mando a una tribunicia y ahí seguirá, en la tele-trastienda, para volver con laureles de redentor, porque volverá. El ahora ya ex-mágníficísimo, ex-excelsérrimo vicecónsul, prefecto de Vallecas y Galapagar, se despojó de su toga senatorial y enseña su pecho al escrutinio de la justicia para inmolarse en la pira de los héroes perseguidos con el anhelo intimo de regresar triunfante cuando la próxima crisis, que llegará pronto, lo inflame todo como una oleada devastadora.

A ambos dos, de la consular pareja, del duunvirato romanesco que nos chuleogobierna ¿quousque tamdem?, se les notaba su empeño de demoler el Templo de la Concordia ya desde que aparecieron en escena pero cinco millones de españoles siguen en las nubes, que digo, siguen empujando el barco hacia el escollera.

Ese abrazo íntimo a pecho descubierto, con que sellaron su pacto de Gobierno no es normal entre políticos. Eso es un acto de hermanos de sangre, de cofrades de secta, de conmilitones de bandería. Su aspiración, compartida hasta el intimo detalle; convertir la monarquía constitucional en una república socialoide , al estilo chavista-peronista, sin separación de poderes, como autócratas ilustrados, que ganan con elecciones sí, pero qué clase de elecciones ¡ojito a Indra, la empresa que las hace en España! Con el permiso de Europa, claro, que sin sus cheques gratis, a fondo perdido, no hay estrategia que valga, pero a los burócratas de Bruselas se les engaña o se les soborna con facilidad con tal de mantener ciertas apariencias. No hay más que ver la soltura con que los también autócratas del Este se las apañan.

Nuestros particulares duunviros sienten inspirados por un designio meta-divino, la empresa histórica de vengar la afrenta sufrida por la dictadura en su fallido intento de república soviética de los años 30. Este revanchismo, adormecido en la transición solo por el temor al Ejército, aún amenazante, de un lado, y a las bombas de la ETA, del otro, despertó con el nefastísimo y sectarísimo e incompetentísimo Escruta-Nubes. Y ahora se afianza y consolida con esta hidra perversa de doble cabeza que embruja y manipula la flautilla melopea de los faquires separatistas, el chalán catalán y el santón euskaldón.

Tienen todo a su favor, el bochorno infinito, ¡una vez más¡ de esta monarquía robaperas que tiene avergonzadas hasta a las comadrejas, la impresora de euros de Bruselas que les permite subir las deudas del Estado sin límite, las secuelas del covid que les deja en bandeja el estado de alarma para gobernar con mordazas. Y enfrente, ¡una vez más¡ esa derecha tontela que solo aspira a que los traten de colegas en las tele-progres,

Ahoya ya está claro que no eran un matrimonio de conveniencia sino dos iluminados del tardo-comunismo que buscan un mismo objetivo. Solo guardan una carta en la bocamanga, quién se comerá a quién en la kermesse antropófaga de la república plurinacional socialoide que buscan ambos. Las penurias del covid, lejos de resultar un obstáculo, han favorecido su propósitos. También les ayuda la vergonzosa revelación de los ilegales negocios del monarca exilado. El viento empuja su nave velozmente hacia sus objetivos. Lo mismo que los conservadores del este, en Hungría y Polonia, están conculcando sus estados de derecho, en el sur emergen los autócratas del progresismo de salón, dispuestos a emularlos.

Dudo que el Tribunal Supremo, tengan arrestos para detener a este Duunvirato que amenaza la libertad y asegura el arruinamiento de la mayoría. Si esa Europa que nos acogió hace treinta años y que nos ha regado de trasferencias durante décadas, no quiere involucrarse en esta reacción liberticida en el solar hispánico, estamos aviados. Nada impedirá ya el sueño dorado de los vengativos, una larga dictablanda con elecciones trucadas, justicia sometida, prensa amordazada y oposición dividida que reequilibre históricamente la dictadura que sufrieron,

Para un simple súbdito-vasallo-paganini, como yo, que solo querría un gobierno sensato que sepa gobernar con mano izquierda social pero con mano derecha liberal, casi te dan ganas de empezar a aplaudir al duetto de nigromantes. Van a estar tanto rato aquí que llevarles la contraria, y a sus cinco millones de palmeros, es cosa de insensatos.

¿Se desmoronó el Duunvirato?
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