lunes. 26.09.2022

EDITORIAL: Avisos de la prisión que deben escucharse

Las alertas lanzadas por el colectivo de funcionarios de prisiones sobre los problemas de seguridad que sufren en el desarrollo de su trabajo no sorprenden a nadie. Sus avisos son reiterados desde hace tiempo. Y quizá deberían ser tenidos en cuenta porque los hechos evidencian que hay problemas en la prisión provincial de Villahierro comprobales con los reiterados incidentes en los que se convierten en víctimas de episodios violentos. La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, está obligada —como cualquier otra institución o empresa pública o privada— a garantizar la seguridad de sus trabajadores. No es válida ninguna excusa si lo que se pone en riesgo es la integridad física o psíquica de una persona que desarrolla una labor fundamental para la sociedad, como es la custodia y reeducación de quienes cumplen condenas. En España se han generalizado situaciones inadmisibles de saturación en prisiones o de recortes de personal que han generado problemas. Parece que todo esto debería ser cosa de otros tiempos y que los trabajadores deberían disponer de todas las garantías y medios en las prisiones del siglo XXI.

EDITORIAL: Avisos de la prisión que deben escucharse
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