lunes. 30.01.2023

EDITORIAL: El futuro de Picos de Europa precisa una solución eficaz para avanzar todos unidos

Las figuras de protección natural son necesarias. Cuando se articulan bien y se las dota de herramientas eficaces se consiguen avances relevantes. En la provincia existe una dilatada experiencia sobre este tipo de parques, reservas o zonas de protección que han supuesto beneficios fundamentales. Pero probablemente existe un lunar permanente en esa zona de Picos de Europa, donde conviven un parque nacional y un parque regional marcados por las permanentes polémicas e ineficacias.

Desde su creación hace casi dos décadas el parque regional se convirtió en una figura que podría ser atractiva al servir como colchón protector para el corazón de Picos —donde el cuidado es máximo por el parque nacional— pero a la vez porque debía convertirse en un motor que expandiese hacia los municipios próximos los beneficios derivados de la marca que da nombre al espacio natural protegido más antiguo de España.

Pero el tortuoso camino vivido desde entonces ha llevado a un hartazgo a los vecinos y a las instituciones locales de la zona. La falta de pulso y la desidia que ha marcado la vida de este parque regional va más allá de las posibles quejas o debates entre partidos políticos. Existe una unánime sensación de abandono, con incontables promesas y plazos que nunca fueron buenos, y con unas líneas de ayuda e inversión que sólo se hacen realidad con cuentagotas.

Ahora son varios ayuntamientos los que plantan cara a la situación y defenderán su salida de este parque regional. La situación es grave porque no sería entendible este cordón de protección en torno a Picos de Europa sin la participación de zonas fundamentales como Riaño o Maraña. Pero hay que entender que ese hartazgo empuja a sus instituciones locales hacia medidas para evidenciar que sus quejas son lógicas y entendibles por todos.

Ahora lo que debe primar es el diálogo y la búsqueda de fórmulas que otorguen una auténtica eficacia a esa figura de protección que tiene todo el sentido del mundo y que nunca debió convertirse en un problema o en un arma de batallas estériles entre instituciones o territorios.

Picos de Europa sigue siendo una oportunidad para todos en esta provincia y probablemente en la Junta debería entenderse así. El parque regional expande hacia el resto de la montaña la singularidad de esta zona pero debe hacerlo buscando dar vida a los pueblos y a sus gentes. Las batallas sobre la compatibilización de la caza, el turismo o la explotación de los montes reclaman y con urgencia una regulación clara y eficaz. Si siguen los aplazamientos cuando se afronte puede ser tarde.

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