viernes. 03.02.2023
Los americanos, que todo lo estudian y evalúan, acaban de saber que el invento que más valoran y que se llevarían a una isla de- sierta es el cepillo de dientes. Ni un coche, ni un ordenador, ni un teléfono móvil ni un microondas. El estudio no lo realiza cualquiera, sino el famoso Massachusetts Institute of Technology, al que debemos una gran parte del desarrollo tecnológico contemporáneo, incluyendo algunos desarrollos clave en Internet. Sin embargo, no inventó el cepillo de dientes. Bien es verdad que es ciertamente difícil cepillarse los dientes con un ordenador, aunque sea portátil, pero los americanos también han encontrado soluciones para que sus computadoras tengan otros usos complementarios con las tareas informáticas. Por ejemplo, una empresa acaba de comercializar un mechero como los de coche que se incrusta en uno de los huecos de disquetera. Es muy probable que quien instale uno de ellos haya colocado también un cojín de ganchillo encima del monitor o un perrito de esos que se les mueve la cabeza con un muelle y hasta quién sabe si un Garfield de ventosas. Pero algunos han ido más allá y han desarrollado alambiques de destilación de alcohol aprovechando las circuiterías de refrigeración de sus ordenadores, aunque, por aquello de la cosa legal, recomiendan no consumir el güisquillo así obtenido porque uno se puede quedar ciego con un ciego de alcohol de computadora. No debe costar mucho incorporar un cepillo de dientes en algún lugar del ordenador, y hasta un grifo y un pequeño lavabo donde escupir los enjuagues, que, a su vez, también podrían ayudar en su refrigeración.

El cepillo
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