sábado 31/10/20

El virus del poder

A Pedro Sánchez pensar en el pacto con Podemos le ocasionaba tales pesadillas que le llevaban al desvarío y alucinaciones. Pero un día y después de tanto cansancio entró en un profundo sopor y cuando despertó se le apareció Pablo y cayó rendido a sus pies. No más pesadillas, al igual que el apóstol, me uniré a ti y juntos alcanzaremos el poder y la gloria. Tú, Pablo, me ayudas a captar aliados entre los catalanes y les vas a convencer que se unan al redil. Les hablas de independencia, de referéndum, de autodeterminación, de amnistía. A los vascos me los dejas a mí que les pongo los euros en la mano y dirán que sí.

Así se fraguó una moción de censura que movió a Rajoy del sillón de presidente del Gobierno. Una moción de censura, basada en una sentencia y en una corrupción del partido de Rajoy. Ya tenemos a Rajoy en la calle. Ya hemos conseguido el poder. Ya hemos alcanzado la gloria. Ya tenemos coche. Ya volamos en el Falcon. Ya hemos dejado el apartamento de Vallecas. Ya tenemos una casa soplona, un pequeño palacio. Ya tenemos vacaciones gratis en Doñana, en Lanzarote, en cualquier lugar donde haya edificios patrimonio del Estado con sus lujos etc.

Y de regenerar la vida política ¿qué? Y de solucionar el desempleo en España ¿qué? Pasito a pasito. Todo llegará. De momento, las grandes reformas, están aparcadas. Nuestros grandes proyectos, quedaron truncadas por la llegada de un viajero del lejano asiático, un bichito se posó un día en el territorio patrio y empezó a inundarlo de virus y la política cambia, el Gobierno cambia, las funciones cambian y debemos afrontar el reto de una pandemia que ha inundado Iberia. Nos cogió desprevenidos y el gobierno se puso nervioso y empezó a dar normas hasta llegar a un estado de alarma que nos recluyó a todos, cual prisioneros inocentes, prisión provisional, que duró algo más de dos meses.

No fue fácil afrontar el reto del control. El Gobierno cada día nos daba una noticia, al día siguiente se desmentía. Contagios, a miles y muertos, a cientos, hasta llegar también a millares. Si el Gobierno ya estaba contagiado con la moción de censura muy lejos de buscar culpables, de buscar soluciones lo que parece que el postconfinamiento al gobierno le ha dado más alas.

No admitió ninguna derrota, no admitió ningún error. Todo se hizo bien. Da la sensación de que el propio Gobierno ha encontrado su propia vacuna. No se privaron de las vacaciones, de los viajes, de los palacios, de la protección. No se privaron de nada e inclusive se han vacunado para seguir durante mucho tiempo. Nos se olvidaron de los pactos.

Hasta pactan una reforma laboral con Bildu, yo creo que ese día la «universitaria» Adriana Lastra tenía una lucidez especial. ¿qué virus la habrá contagiado? El del poder, porque pactar con terroristas no tiene otra explicación.

Y el virus de marzo volvió y, como el Gobierno ya está vacunado, lo traslada a las comunidades autónomas para que estas lo persigan, lo rodeen y luchen hasta que lo maten. Nosotros, Gobierno, ya hemos luchado y hemos hecho nuestro trabajo. Ya nos criticaron bastante. Os trasladamos las responsabilidades. Ahora vosotras autonomías afrontar y matar el bichito. A nosotros, Gobierno, nos corresponde volver a contentar a los socios, que los teníamos abandonados, a ellos les debo el poder y la gloria.

No cabe duda de que el virus que ha matado a miles de españoles y contagiado a millones también ha contagiado al Gobierno para seguir al frente del país. Es un virus que al Gobierno no le provoca ninguna enfermedad, le da más fuerza. No cabe duda de que hay un virus del poder. A los vascos los vamos a contentar con el virus del euro, a los de Bildu, los batasunos los terroristas, les dejaremos hacer lo que les plazca. Hasta donde ha llegado el virus que se suicida un terrorista en la cárcel y les da el pésame el presidente del Gobierno, sólo por el virus del poder. ¡Qué desprecio a las víctimas del terrorismo! Al presidente del Gobierno le da igual, está afectado por el virus del poder. Tranquilos batasunos que poco a poco a los terroristas encarcelados los iremos mandando al país vasco y, con mucha cautela, los iremos dejando libres. Les permitiremos casi todo, odiar a España, odiar a la Guardia Civil y, con el tiempo, vamos a sacarla del país vasco para contentar, sobre todo, a Otegi y sus guardianes. En materia de idioma que hagan lo que les plazca. Que quieren imponer el euskera en detrimento del castellano, que lo hagan. Cuando necesitemos los votos les ponemos en la mano muchos millones y serán nuestros aliados.

En cuanto a Cataluña más de los mismo. Nos sentaremos en la mesa de negociación: autodeterminación, presos a la calle etc. Que quieren la independencia, bueno vamos a darles largas y les entretenemos con otras concesiones.

Y de regenerar la vida política ¿qué? Y de solucionar el desempleo en España ¿qué? Pasito a pasito. Todo llegará. De momento, las grandes reformas, están aparcadas 

Ya sabes Pablo que una de las condiciones para que apoyaran la moción de censura era la libertad de los presos. Bueno, lo estamos consiguiendo. Para facilitar esta libertad he puesto a Dolores Delgado en la Fiscalía del Estado rodeada de fieles que irán bordeando la justicia y estarán en la calle sin mucho ruido. Al igual que al País Vasco les vamos a dar todo lo que pidan. Es decir que hagan lo que quieran que lo importante es garantizar el voto.

Y en otras comunidades, Baleares, Valencia etc. que hagan lo que les venga en gana. Así se fraguó un plan que tiene un largo recorrido y solo por el virus del poder. Que España va mal. No importa. Si eso de España, el concepto de nación, de unidad, es una utopía. Nosotros, tu Pablo y yo Pedro, ya tenemos la vida solucionada y procuraremos estar mucho tiempo hasta que coloquemos a nuestros súbditos que, si dejamos el poder, no tienen donde trabajar. No sé si los españoles, al menos, los que nos sentimos españoles, despertaremos algún día y nos daremos cuenta de que este gobierno solo está obsesionado y contagiado del virus del poder.

El virus del poder
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