miércoles 23/9/20

Tribuna | España, cuna del parlamentarismo

Joaquín CuevasEl 18 de junio de 2013 la Unesco reconoció a León como Cuna del Parlamentarismo. Dijo también que la convocatoria del primer parlamento democrático debe ser reconocido como Memoria del Mundo. Para la Unesco Memoria del Mundo significa que ese acto es uno de los actos más gloriosos en la Historia de la Humanidad. Este reconocimiento ha sido como un rayo de luz y de esperanza para que se conozca la importancia del Reino de León, pues la mayoría de los historiadores se han olvidado de él como si no hubiese existido. El día 23 de enero, Rogelio Blanco Martínez dio una magistral conferencia de Historia en la Colegiata de San Isidoro. El Sr. Blanco fue el que descubrió la documentación existente de la celebración de ese primer parlamento democrático y la entregó a la Unesco.

El 22 de enero de 1188 muere el rey de León, Fernando II. Le sucede su hijo Alfonso, que tenía sólo 16 años. Los comienzos del reinado son terroríficos. Su madrastra, doña Urraca, una mujer muy ambiciosa, deseaba eliminar al infante Alfonso para que su hijo Sancho fuera declarado heredero al Trono de León. Al oeste del reino estaba Portugal que ya había mostrado interés en apropiarse de Galicia. Al este estaba Castilla que siempre se caracterizó por querer destruir el Reino de León. Al sur estaban los almohades, un enemigo con gran fortaleza militar. A todos estos problemas hay que añadirle otro no menos grave: las arcas del tesoro estaban vacías por las muchas donaciones hechas por su padre, Fernando II, a las órdenes militares.

Con este panorama desolador, Alfonso VIII de León, que los historiadores llaman Alfonso IX, demuestra su gran capacidad para llevar la Corona de un gran reino como era el Reino de León. Previa consulta a sus consejeros, convoca una Curia Regia Extraordinaria a celebrar en León para analizar los graves problemas del reino. En esta Curia Regia son convocados el clero, los nobles y, por primera vez en la Historia, ciudadanos del pueblo elegidos democráticamente y conocidos como hombres buenos. La Curia Regia Extraordinaria se celebró en la Colegiata de San Isidoro de León, estando presentes, además del rey Alfonso, todos los obispos del reino, todos los nobles más distinguidos y los representantes de las principales poblaciones del Reino de León. Algunos supuestos historiadores afirman que ese Parlamento Democrático se llamó “Cortes de Castilla y León”, una mentira infame pues en la Curia Regia no había un solo miembro de Castilla, ni siquiera un solo invitado castellano, y no lo había porque León y Castilla eran dos reinos plenamente independientes entre sí.

En cuanto a la fecha de celebración de la Curia Regia los historiadores están de acuerdo solamente en el año, 1188. Esto es debido a que en el acta de la Curia Regia sólo figura el año 1188. En la Edad Media los escribanos no eran tan detallistas como actualmente. En cuanto al mes, unos dicen que fue en junio y otros en septiembre. Hay abundante documentación que sitúa con bastante precisión la fecha de la celebración de la Curia Regia. Estos son algunos datos. El 23 de marzo de 1188 el rey Alfonso se encontraba en Villafranca del Bierzo antes del comienzo de la Curia Regia. Aquí recibió a D. Pedro Sánchez, arzobispo de Santiago, y a los priores de los Monasterios de Santa María de Villafranca y de la Orden del Hospital de Cebrero para resolver unas desavenencias entre ambos priores. El 27 de abril estaba el rey en Zamora aplicando los Decreta del parlamento democrático por lo que en esa fecha el parlamento había sido clausurado. Así lo cuenta el cronista medieval más famoso de la época: Lucas de Tuy, llamado el Tudense, que conocía muy bien al rey Alfonso, pues lo había visto muchas veces.

Uno de los historiadores más prestigiosos de España, el religioso agustino Manuel Risco, nacido en Haro, Logroño, dejó escrito en la página 169 del tomo XXXVIII de la España Sagrada, lo siguiente: clausurada la Curia Regia, el rey Alfonso se dirigió al sur con su madre, Doña Urraca de Portugal. Con ella, confirmó el 27 de abril al Obispo de Oviedo todos sus privilegios. Esta fecha coincide con la del Tudense. Otro de los historiadores más prestigiosos, el también religioso agustino, D. Henrique Flórez, nacido en Villadiego, Burgos, dejó escrito en el tomo XXXII de la España sagrada lo siguiente: el 30 de abril estaba el rey Alfonso en Toro confirmando los privilegios de la Catedral de Astorga. Esta Curia Regia Extraordinaria tuvo en su tiempo tal importancia que pronto tomó el nombre de ‘Magna Carta Leonesa’. Estos datos y otros muchos que existen confirman que el primer parlamento democrático se celebró, sin duda alguna, en el mes de abril, siendo las fechas más probables entre el 10 y el 20 de abril.

Lo primero que se debería hacer es glorificar la memoria del forjador del acontecimiento: el rey de León, Alfonso VIII, el rey más importante de la Reconquista en mi humilde opinión

Es increíble que un acto perfectamente documentado haya estado ocho siglos en el olvido. ¿Alguien se imagina que si cualquiera otra ciudad hubiera convocado el primer parlamento democrático de la Historia, por ejemplo Valladolid, Burgos, Barcelona o París, Londres o Berlín, habría estado ocho siglos en el olvido?

El reconocimiento a León como Cuna del Parlamentarismo por parte de la Unesco es un honor para León y para España. Los españoles en general y los leoneses en particular estamos obligados a dar a conocer este acontecimiento como se merece. Lo primero que se debería hacer es glorificar la memoria del forjador del acontecimiento: el rey de León, Alfonso VIII, el rey más importante de la Reconquista en mi humilde opinión. En segundo lugar, agradecer a Rogelio Blanco, la persona que puso en manos de la Unesco la documentación necesaria para sacar del olvido la convocatoria del primer parlamento democrático en la Historia de la Humanidad. En tercer lugar, los políticos deberían declarar festivo el día 15 de abril en León con el nombre de León Cuna del Parlamentarismo con la seguridad de que en esa fecha el parlamento ya estaba finalizado o a punto de finalizar. Luego declarar festivo ese mismo día en toda la provincia, luego en las provincias de Zamora y Salamanca, luego en las regiones de Asturias y Galicia, pues no se debe olvidar que ese Parlamento se celebró en León, pero no para la ciudad, sino para todo el Reino de León. Y finalmente, conseguir que ese mismo día 15 de abril sea declarado fiesta nacional en toda España con el título de España Cuna del Parlamentarismo. Conviene recordar que desde Alfonso II, rey de Oviedo, hasta Alfonso VII, rey de León, los reyes firmaban los documentos como “Rex totius Hispaniae”, lo que equivale a decir que el Reino de Oviedo, luego de León, era España. Esta fiesta tiene el aval de la Unesco y el mundo entero sabría que el Parlamentarismo Democrático había nacido en España. Esta fiesta no iría contra nada ni contra nadie, simplemente difundir la verdad, único camino para conseguir el derecho más importante del ser humano, la libertad.

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