domingo 27/9/20

Los españoles, ¿qué hemos hecho mal?

De entrada debemos decir sin tapujos que ya estamos en la segunda oleada, aunque algo diferente porque en esta «ninguna edad se escapa» de poder ser infectado, que también de nuevo la imprevisión política está presente y que somos líderes en Europa en tasa de positividad. La razón es o por una tasa de circulación del virus más extensa de lo esperado o por qué estamos seleccionando mal para hacer PCR a los que ya tienen síntomas. Estamos en una tasa media de 7,9% (lo tolerable es por debajo del 5%). Tres hechos han marcado nuestro mal hacer en el trascurso de esta pandemia.

1. Creo y afirmo que dejamos el confinamiento antes de lo debido y en casi todas las comunidades mal y «a la contra» con el Gobierno. La nueva normalidad es una farsa, vamos camino del «confinamiento» por estado de alerta y vía CCAA.

El fin del confinamiento lo marcó el «deseo» expreso de las CCAA para «reconducir» la situación. Los partidos políticos han clamado en vista de los resultados por el mando único desde las propias CCAA. Muy astutamente Sánchez les otorga el poder total. Pueden declarar el estado de alerta y cuentan para ello con el apoyo del PSOE-UP. Bueno pues ya comienzan a decir que es dejación…

Y es que «tenemos» otro problema, este es patológico entre gobierno y oposición, España es un espectáculo de la confrontación, con un «intercambio» de reproches inaceptables. Algo que no sucede en Europa donde priman los intereses nacionales por encima de todo. Inadmisible. ¿Cuándo se darán cuenta nuestros políticos, que hay «temas» en los que hay que arrimar el hombro? Ahora es el momento de las CCAA, a ver como administran sus territorios.

2. La gestión por parte de nuestro sistema sanitario, sobre todo en la Atención Primaria, ha sido malo. Y lo ha sido sin lugar a dudas por los recortes que llevamos sufriendo desde hace más de 10 años. Recortes que han repercutido en todas y cada una de las facetas de nuestra Sanidad que está inmerso en un maremágnum autonómico y una falta de liderazgo evidente. Las plantillas sanitarias están diezmadas, por bajas, jubilaciones que no se cubren, no se les paga bien, ni se les prevé se les vaya a pagar. No hay partidas presupuestarias que palien esta situación.

Evidentemente si falla el sistema primario de nuestra Sanidad, los siguientes escalones como es especializada y hospitalaria sufren las consecuencias.

¿Por qué ha fallado la Atención Primaria? Sin lugar a dudas por la falta de profesionales dedicados en exclusiva a este trabajo, ni siquiera se reponen las bajas laborales, jubilaciones, vacaciones, días… Pero también porqué estos profesionales no están, ni han estado dotados de los medios de trabajo acordes con la pandemia. Por qué estamos en una autonomía que es la que peor protege y remunera a sus profesionales. «Y se van».

En esta situación se hizo y se hace imposible «parar» la multiplicación de los contagios. Existe un gran agujero de rastreadores, que deben de ser profesionales, no como pretendió la señora Ayuso: voluntarios o estudiantes en prácticas. Debe engrandecerse la figura del «rastreador» a los que el señor Illa llama «personal de vigilancia epidemiológica», un eufemismo total.

En Castilla y León, la señora Casado anunció la contratación de cerca de 3.000 sanitarios (que antes despidió cuando pensó que la pandemia estaba liquidada) que no sabe de donde los va a sacar porque la bolsa de sanitarios está «agotada». Y ¡ojo! anuncia el cierre de puntos de Atención Continuada y de consultorios de especializada. En resumen primero casi ha liquidado la Atención Primaria y ahora pretende iniciar la liquidación de la continuada y la especializada. Todo o casi todo será vía telemática. Vaya futuro para quienes no tienen la suerte de vivir «cerca» del cogollo sanitario.

3. Tenemos una «cultura social» muy sui generis. Nuestro sistema de relaciones sociales debemos revisarlo para evitar interacciones sociales innecesarias.

Somos sordos a la ciencia, fallamos en la comunicación social, faltan mensajes contundentes a la sociedad o acaso la raíz ¿está en la «forma de ser» del español?

Que nos diferencia del resto de europeos a los españoles (no a todos afortunadamente), siendo el virus el mismo? Pues vamos sumando: los botellones (siguen presentes) en algunos barrios parecen autenticas «pocilgas». El alcohol que nos hace soltarnos demasiado, descargar más adrenalina y convertirnos en verdaderos «imbéciles» en el comportamiento social. Con una desinhibición que nos convierte en seres irracionales. Los negacionistas tipo Miguel Bosé, a quien no falta de nada y habla desde la prepotencia. Esos que niegan la evidencia, favorecen más ese comportamiento irracional del que hablamos, en una clara respuesta sectaria y ficticia a verdades que no están controladas. Señor Bosé, el ocio puede ser y es de hecho culturalmente positivo, lo que pasa es que usted con sus declaraciones solo pretende mantener a «sus mitineros» (de esto vive y bien). Es usted un «bandido», según reza una de sus canciones.

A los profesionales del ocio que se «quejan» ¿con sus razones? yo les diría que esto tiene mucho recorrido, hay que anteponer la salud a otras situaciones. Protestar porque no «les dejan bailar» en las discotecas, donde se producen los contagios, pues es para pensárselo. Además hay jueces que rechazan algunas limitaciones (como fumar) haciendo un uso torticero de la justicia. En cualquier caso es triste que en España demos

más importancia al «ocio» que al inicio del curso escolar.

Añado la forma de actuar de algunos PCR +, como ocultarse por motivos laborales o por motivos «no confesables» tras haber jugado con su intimidad personal o porqué son imbéciles natos que pasan. ¿Cómo rastrear al que se esconde, al que no da la cara?

Complicado, muchos no «pueden» dar la cara por contratos basura, por economía sumergida, por falta de conciliación o causas similares.

Añadiría otro hecho que creo que va a marcar el futuro de la pandemia. Verificado que ya hay alguna reinfección, es decir que alguno que paso la infección vuelve a infectarse. Esta situación nos plantea dos «afirmaciones» de cara al futuro:

1. Algunos pacientes que han pasado la infección, han vuelto a enfermar, por lo que los Anticuerpos creados para la defensa ante el Covid-19 reconocen al nuevo virus como extraño que es tanto como afirmar que ha variado, «que ha mutado».

2. La segunda de mis afirmaciones nos lleva a que cada año tendremos que vérnoslas con este Covid-19 mutado y que tendremos que vacunarnos igual que lo hacemos actualmente con la gripe. De la vacuna, solo decir que los plazos han de cumplirse y en tanto no tengamos total confianza en su seguridad, nuestra baza: la prevención.

Debemos ser prudentes, racionales y muy cuidadosos. ¿Cómo?: manteniendo la distancia física, usar la mascarilla y mantener la higiene. El resto, lo hará nuestro organismo y las posibles vacunas anuales, que pueden «engañar» al virus.

Por último, decir que la ocupación en los hospitales tiene consecuencias sobre «el resto»: No se opera, se deriva a otros hospitales, las listas de espera engordan. Difícil expectativa para quienes precisan una atención continuada por sus patologías no Covid.

Los españoles, ¿qué hemos hecho mal?
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