domingo 22/5/22

Esta cosa de los leoneses de, a veces, tirarnos un tiro en el pie. Yo tengo escrito que es hora de una autonomía para León. De momento, no me han echado del Partido Popular. Al contrario, me siento muy a gusto y escuchada. Lo creo así y lo siento así, pero, honestamente, es algo que no veo factible el mes que viene. La autonomía digo y, mientras tanto, ¿qué? Al contrario que Pedro Sánchez, que es perfecto, el presidente de mi partido vino aquí y habló de los «castellanoleoneses». Un término que a los leoneses ni nos parece correcto ni nos gusta. Bien, en el Congreso que acaba de concluir en León, habló clara y diferenciadamente de leoneses y castellanos. Gracias, presidente. Los mismos gentilicios utilizó Mañueco, que gobernará los próximos cuatro años esta Comunidad autónoma donde León, como siempre, se jugará mucho. Tudanca, con afecto, de leonesa a burgalés: ¿cómo nos llama el de Moncloa? ¿va a volver por aquí? Ya digo, yo sé que Tudanca, desde su atalaya burgalesa, sostiene la inquebrantable inefabilidad socialista. En mi partido, dialogamos. A veces acertamos —muchas en mi opinión—, y algunas nos equivocamos. Y rectificamos. En eso está el PP de León. En eso estoy yo, personalmente en el partido como responsable de identidad y mujer. Me equivocaré. Pero si alguien cuestiona mi leonesismo, mi amor a esta tierra, mi luchar por temas concretos como la recuperación de lo expoliado del Parador —que es de los leoneses y al que no podemos ir ni a celebrar una boda, porque por robar nos han robado hasta los salones—, pues se equivoca. De largo.

Viene una líder nacional como Isabel Díaz Ayuso —vuelve, tengo que decir porque he venido más veces y adora la ciudad— y habla «aquí en el antiguo Reino de León» —literal—, ¿Cuándo fue la última vez que un presidente de otra comunidad autónoma habló del Reino de León? Y hablar de Urraca, una reina olvidada, ocultada y vejada por todos por ser leonesa y por ser mujer, la reivindica, y dicen que confunde León con Castilla. ¿Pero de que guindo nos hemos caído? Ayuso no sólo no tuvo intención de insultar a los leoneses, sino todo lo contrario; y eso lo sabe cualquier leonés de bien, y muchos —que alguno hay— de mal.

Elliott, el eminente hispanista frente al que todos bajan la testa, con razón, y sin ella, habla de ejércitos castellanos en la Revuelta de los Catalanes, y se refiere a los ejércitos que van a luchar contra los franceses integrados por… valencianos, aragoneses… a los leoneses o los gallegos ni los nombra, pero los hubo. ¡Elliott! Tudanca, Elliott, Oxford, Cambridge… naderías. Pásame la firma para exigirle que se queme a lo bonzo, a lo mejor me sumo.

Reilly, que se dejó 21 años de su vida, que se dice pronto, hurgando en los archivos de toda España, habla de León-Castilla en su impresionante biografía sobre Urraca que es la gran referencia sobre la figura de la reina de León… Castilla, Galicia, Toledo y Portugal, que, por cierto, está esperando ser traducida al castellano, o al leonés, por algún injuriado leonés, que exige a una presidenta de Madrid, lo que los historiadores repetidamente han equivocado y siguen equivocando… en mi opinión.

Lo cierto es, y es cierto además, como diría en una de sus expresiones Rajoy, para decir «de cajón», que en muchas partes de España se piensa que Zamora es Castilla, y que castellana es la Universidad de Salamanca. Incluso, ¡incluso!, que lo es León. Ah, pérfidos. Desde Burgos, tan leonesistas siempre, vendrá la venganza final. O no. Lo que digo es así, no es justo, duele, pero es así. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Ante los hechos, mirarlos de frente, o mirar para otro lado y seguir como estamos. Venceremos, si convencemos.

Insultando, sólo nos caerá una tercera temporada del Cid que lo aclarará todo. Con dinero burgalés, por cierto, Tudanca. Un deshecho de precisión y amor a León. Ninguna región de España tuvo el nombre de una provincia salvo León. Nunca hubo la provincia de Castilla, ni la de Cataluña, ni la de Valencia, ni hay una provincia llamada Extremadura. Pero hay una provincia que se llamó como la región que configuró y eso pudo añadir confusión.

Hagamos pedagogía en lugar de insulto. Lleva más trabajo, pero es más útil pienso yo. En resumen. Gracias, Ayuso, por hablar del origen del parlamentarismo «aquí en el antiguo Reino de León». Gracias, Ayuso, por reivindicar a Urraca, a quien Lucas de Tuy, que sigue teniendo calle en León y nadie pone el grito en el cielo, menospreció por decirlo educadamente.

Gracias Ayuso. Doy fe de que escuchas. Un lapsus de fragor de campaña, si es que lo hubo, que yo no lo tengo claro, me consta que no se volvería a repetir. Tienes ese talante. Te esperamos en León de vuelta, y si alguien cuestiona mi leonesismo a estas alturas por la invitación, nos vemos en Ordoño al atardecer, y que escojan armas. (Las del diálogo exijo yo.) León no es Castilla. Lo sabemos los leoneses. Hagamos que lo sepa toda España y todo el mundo: Hagamos un Congreso internacional en León sobre Urraca en el 2026, cuando se cumplirá el 900 aniversario de su muerte con el apoyo de todas las administraciones. Empecemos a trabajar ya. ¿O vamos a despachar el tema también a golpe de tuit?

Gracias, Ayuso, te esperamos de vuelta
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