jueves 20.02.2020

TRIBUNA | Integridad ¿política?

Ante la reciente noticia del rechazo de la moción por la autonomía de León en La Pola de Gordón, queda muy claro que no hemos dejado tan atrás aquella época llamada franquismo. Los grandes partidos nacionales amenazan e intimidan a sus concejales, y esto tiene efecto, pero realmente no son las cúpulas políticas las culpables. La verdadera culpa es de aquellos concejales que se dejan coaccionar y votan en contra de su propio beneficio. ¿Por qué?

En el caso de La Pola de Gordón, aquellos que cambiaron su voto, lo harían pensando en los más de 1.700 habitantes (el 35%) que ha perdido el municipio desde el año 2000. Aquí cobran sentido aquellas palabras que decían que existen más carnets de partido que carnets de la vida, y es que estos concejales, como tantos otros que previsiblemente les seguirán los pasos, rechazan la moción porque su arcaico partido lo impone, desoyendo el deseo mayoritario de la sociedad leonesa de luchar por una justa división político-territorial.

¿Qué les dirán ahora a sus vecinos?, a aquellos que les votaron pensando en que lucharían por su pueblo, por su territorio y que ahora ven como les dan la espalda y les niegan una magnífica oportunidad para conseguir un desarrollo digno. Estos concejales gordoneses pueden decirles a sus paisanos que a Valladolid le van a conceder de nuevo otra partida de los fondos Miner mientras su municipio acaba de morirse, también pueden decirles que si necesitan ir de La Pola de Gordón a Asturias en pleno invierno tienen que arriesgarse a cruzar el puerto de Pajares por que el precio del peaje de la autopista sigue subiendo.

En las próximas elecciones municipales, supongo que tendrán la poca decencia de volverse a presentar y volver a prometer (requisito indispensable de los políticos con carnet de partido) aquello de que lucharán por su municipio y por sus habitantes. Pero en este punto surge una pregunta muy interesante ¿quedarán habitantes para elegir a sus representantes?

En definitiva, quedan pocas personas que hacen política, que son políticos con integridad y cada vez hay más políticos que parecen desvivirse por su partido y no por sus votantes y temen por su sillón y por su comodidad. Si has sido elegido por tus vecinos leoneses, ten en cuenta sus necesidades y deseos y no agaches las orejas ante esos caciques que manejan todo a su antojo desde Madrid y con los cuales no compartes nada más que una siglas de un partido político.

TRIBUNA | Integridad ¿política?
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