miércoles. 30.11.2022

El cementerio

de Cacabelos

Como consecuencia de la nefasta gestión del Ayuntamiento de Cacabelos durante toda su existencia histórica, ahora en el siglo XXI descubren los actuales dirigentes, con su alcalde el señor Canedo como regidor, que el cementerio municipal les queda pequeño y es necesario disponer de más plazas; la medida tomada ante tal descubrimiento es esplendorosa: Aumentar la superficie del Campo Santo expropiando a tres humildes propietarios sus terrenos para conseguir la pírrica cantidad de unos 120 nichos, acercando el perímetro a escasas decenas de metros de sus casas.

La actual ubicación del cementerio, en lo que al parecer fue la iglesia rural de La Edrada, desaparecida hace más de tres siglos y muy querida para enterramiento por muchos vecinos, imposibilita su ampliación por la abundancia de restos arqueológicos romanos, encajonado entre dos carreteras por tres de sus cuatro lados.

Que importa la normativa sobre construcción o ampliación de cementerios aplicada a términos municipales de más de 5.000 habitantes, si invierten el modo de cuantificarlos alegando que la villa no llega a dicha cantidad. Este es un triste episodio de los muchos acaecidos en la villa de Cacabelos, que por cierto no es la villa del Cúa, ya que si ese título es honroso, éste es de la villa de Vega de San Andrés de Espinareda, la primera que bañan sus aguas. Pero no me voy a distraer relatando los episodios oscuros del gobierno cacabelense, que tienen de todo menos ilustres.

Recomendarle señor alcalde que si de veras quiere que los cacabelenses le recuerden gratamente por mucho tiempo, inicie la construcción de un cementerio municipal alejado de la población con previsión de suficiente terreno para futuras mejoras y ampliaciones, abandonando la prevista e iniciática ampliación del viejo cementerio.

Así se podrá decir lo de «este cementerio se hizo el año de 2014 siendo alcalde el señor... Canedo»; sería un orgullo para usted, su familia y los que llevan tan antiguo apellido. Dicen que rectificar es de sabios, yo no le pido que rectifique, solo se lo sugiero por el bien de usted y de la comunidad cacabelense.

Nuestros nuevos y próximos gobernantes

Está cercano el cambio y circula por todo el ámbito social de este país, la opinión muy generalizada de que el Partido Popular ha hecho «méritos» suficientes para no volver a gobernar España, aunque La Moncloa se empeñe en querer aparentar todo lo contrario, con un triunfalismo fantasma que sólo convence a las sicav y a quienes viven de las subvenciones gubernamentales procedentes del erario público.

No hay que dudar en que no hay mal que dure cien años, y es por ello que ya está bien de arbitrariedades antisociales y antidemócratas que sólo hacen que empobrecer más y más a la sociedad bajo los auspicios de la señora Merkel y la derecha más recalcitrante de Europa como lo es el Partido Popular.

La cuestión es que en el relevo político es imperioso plantearse quiénes van a ser los nuevos corruptos que echarán mano de la caja y harán lo imposible para que no sean cazados, o dilatar sus procesos penales hasta que se diluyan en el tiempo o que prescriban por sí solos.

Pero si es así, la perspectiva es penosa, a no ser que lo evitemos con unas severas leyes y controles exhaustivos itinerantes y por sorpresa, y al que se le pille con las manos en la masa, que asuma de inmediato sus responsabilidades y se le aparte definitivamente de toda función pública, devolviendo todo lo sustraído y sancionándole con la expropiación económica y de sus bienes.

Propongo que para casos de extrema gravedad social, incluso quepa la posibilidad de destierro controlado hacia zonas muy lejanas y bien controladas por la justicia.

En todo ello, habría que contemplar un desaforamiento total para todos los españoles sin excepción, y rapidez con los medios suficientes, de un poder judicial totalmente despolitizado y sometido a un control que lo garantice.

La opinión del lector
Comentarios