miércoles 2/12/20

León, capital europea de la ciberseguridad

No hace muchos meses, ante la convocatoria de la Comisión Europea para instalar el Centro Europeo de Competencia Industrial, Tecnológica y de Investigación en Ciberseguridad (el Centro Europeo de Ciberseguridad, para abreviar), el Gobierno de España presentó la candidatura de la ciudad de León como sede para albergar lo que será una nueva Agencia de la Unión Europea en una materia de especial trascendencia en unos tiempos en que todos, de una u otra manera, utilizamos las nuevas tecnologías en nuestra vida cotidiana.

La cuestión no es baladí, como fácilmente se puede apreciar, ni meramente formal. Nos esperan meses de trabajo si queremos convencer a las autoridades europeas de que León es la ciudad más idónea, la mejor elección, para albergar este centro y en ese empeño está también la Junta de Castilla y León que de inmediato se sumó a esta tarea.

Las Agencias son una parte esencial del buen funcionamiento de la Unión Europea, principalmente, por dos motivos: primero, porque son centros de información, datos y trabajo en áreas especializadas muy importantes para la Unión; y, segundo, porque se encuentran repartidas por los distintos Estados miembros, lo que beneficia el sentimiento de comunidad y el trabajo conjunto.

No se requiere mucho esfuerzo para exponer las fortalezas que la capital leonesa reúne para ser sede del Centro Europeo de Seguridad

Al servicio de estas agencias hay más de tres mil ochocientos empleados de todos los países que conforman la Unión Europea y cuentan con un presupuesto anual de aproximadamente 1.100 milllones de euros.

España es el tercer país de la Unión con mayor número de Agencias instaladas en su territorio, tan solo por detrás de Bélgica (8) y Francia (5), lo que constituye un impedimento para nuestra candidatura, si bien al ser todas de pequeño tamaño nos permite optar por este Centro que sería el más importante de todos los que radican en nuestro país.

No se requiere mucho esfuerzo para exponer las fortalezas que la capital leonesa reúne para ser sede del Centro Europeo de Seguridad. León es una ciudad con mucha historia, llena de cultura, acogedora, segura, cómoda, accesible, bien comunicada, atractiva, animada, sostenible. Todas estas, y más razones y argumentos, son las que debemos hacer valer ante la Comisión y ante el resto de nuestros socios de la Unión para lograr nuestro propósito.

León es ya —debe ser destacado como una razón de peso para ganar la candidatura— la capital española de la ciberseguridad y ese es un valor importante frente a otras capitales europeas que optan a acoger este Centro Europeo y que no tienen un background en esta materia. El Instituto Nacional de Ciberseguridad, el Centro de Supercomputación de Castilla y León, la Agrupación Empresarial Innovadora de Ciberseguridad y Tecnología Avanzada o, más simplemente, el Clúster Nacional de Ciberseguridad que aglutina a más de ochenta empresas e instituciones especializadas en la materia; y, sin olvidarnos por supuesto de la Universidad de León por su oferta de titulaciones relacionadas con las materias a que deberá atender esta nueva Agencia europea.

Hay, por lo que compete a la Dirección General de mi responsabilidad, otra poderosísima razón que avala la candidatura de León. Es la de la demografía o, si se quiere, la de la despoblación, plenamente alineada con una de las líneas de actuación de la Comisión Von der Leyen para quien esta cuestión es uno de los retos principales a los que tiene que enfrentarse la Unión Europea y, por ello, se ha creado una Comisaría con rango de Vicepresidencia de Democracia y Demografía.

León es una ciudad que desde los años noventa viene sufriendo un declive de la población censada. De los 147.625 habitantes de 1990 ha pasado, según datos del INE a 1 de enero de 2019, a 124.303 habitantes. En el periodo 2008-2018 ha sido una de las provincias castellanas y leonesas (la tercera) que porcentualmente ha visto más reducida su población (-7,2 %) por detrás de Zamora (-11,59%) y Ávila (-7,7%)

Son muchas las medidas necesarias para paliar este descenso de población, revertir la tendencia y fijar y crear población y, entre ellas, debe situarse la descentralización de los organismos públicos como sería el establecimiento de una Agencia Europea de este tipo por lo que significará de nuevos pobladores en la ciudad y no solo los empleados directos y sus familias, sino que al constituir un foco de atracción de nuevas inversiones y con ello la creación de empresas en el sector, acudirán nuevas personas en demanda de trabajo y se logrará la fijación de la población, ya que los jóvenes (muchos de ellos titulados universitarios) verán atractiva su ciudad para desarrollar un proyecto de vida, logrando, asimismo, un retorno de leoneses a la ciudad y provincia de la que salieron en búsqueda de nuevas oportunidad de empleo y desarrollo personal.

Con esta acción, conseguiríamos el propósito de que León fuera la capital europea de la ciberseguridad. Esta es una tarea que compete a todos. Esto es hacer política de Comunidad, de provincia, de ciudad, en pro de la gente más allá de alharacas pseudo nacionalistas.

León, capital europea de la ciberseguridad
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