lunes 19/10/20

León puede y debe reivindicar su historia

Hace unos días este Diario de León publicaba un artículo de una entidad leonesista muy conocida y de gran prestigio. En dicho artículo venían una serie de datos muy interesantes sobre la Historia de León desconocidos para la inmensa mayoría de los españoles e incluso para la mayoría de los leoneses. Sin embargo, entre esos datos incluía uno que no es verdad. El dato era el siguiente «el Reino de Castilla consiguió la primacía sobre el Reino de León el año 1230». Lo que me llamó la atención es que no incluía documento alguno que demostrara la veracidad de tal afirmación.

La obsesión generalizada con la Historia de Castilla ha conseguido unas raíces tan profundas que es muy difícil llegar a conocer la verdad incluso para los que intentan defender y dar a conocer la gloriosa Historia de León. Es la consecuencia de que los lectores están acostumbrados a leer las historias de unos falsarios historiadores que desde el siglo XIII han glorificado a Castilla y olvidado al Reino de León como si no hubiera existido. Esos escritos han sido copiados por la gran mayoría de los historiadores que han engrandecido a Castilla como quien inició la Reconquista, olvidándose de los Reinos de Oviedo y de León. La auténtica verdad se encuentra entre los cronistas medievales, personas que contaron lo que vivieron. Esto ha sido así siempre. Nadie discute la verdad contada por los cronistas griegos y romanos sobre la Historia de Grecia y la Historia de Roma, sin embargo, los cronistas ovetenses y leoneses están en el olvido.

Nadie discute la verdad contada por los cronistas griegos y romanos sobre la Historia de Grecia y la Historia de Roma, sin embargo, los cronistas ovetenses y leoneses están en el olvido

No faltan historiadores famosos que, basándose en los cronistas medievales han escrito la monumental obra España Sagrada, los padres agustinos, los prestigiosos historiadores castellanos Don Henrique Flórez y Don Manuel Risco, historiadores que nadie discute. Llama la atención que la casi totalidad de los historiadores de los dos últimos siglos están obsesionados con la Historia del Reino de Castilla, olvidándose al mismo tiempo de la Historia del Reino de León como si nunca hubiese existido.

Llama la atención que esos historiadores no aportan documento alguno que demuestre la veracidad de sus afirmaciones y no los aportan porque no existen. Cuando un lector investiga los escritos de los cronistas medievales se da perfecta cuenta de que lo que cuentan la mayoría de los llamados historiadores es muy diferente a lo que cuentan los cronistas medievales. Todavía hay algo muy importante, si analizamos las actas de las Cortes del Parlamento de Castilla, nos daremos cuenta que la verdad es muy distinta a lo que cuentan los historiadores. No existe ni en las crónicas ni en las actas castellanas un solo dato que demuestre que el Reino de Castilla fuera más importante que el Reino de León, más bien al contrario, los datos demuestran de forma clara y rotunda que el Reino de León fue el Reino más importante, más fuerte y más apreciado de todos los reinos medievales. Tanto en los cronistas como en las actas de las Cortes de Castilla hay infinidad de datos que lo demuestran con total claridad Cuando leo escritos como el anteriormente citado no puedo menos que recordar unas frases que decía el filósofo y teólogo danés Sören Kierkeaard «existen dos maneras de engañarnos: una es creer lo que no es verdad, la otra es negarse a aceptar lo que sí es verdad».

Las mentiras han sido la base de la creación de la autonomía de Castilla y León. A los políticos no les importó crear una autonomía plenamente anticonstitucional e históricamente antagónica. Si la propia Constitución española dice claramente que las regiones tienen derecho a tener su propia Autonomía, hay que decir muy alto y claro que León y Castilla ni han sido ni son una región, sino dos regiones completamente diferentes. Es más, no existe en España regiones más históricas que las regiones de Asturias y León. También es evidente que la Historia demuestra que León y Castilla fueron siempre dos Reinos antagónicos, nunca se llevaron bien. Qué razón tiene el Sr. Alcalde de León, José Antonio Díez, quien, como demostración de su amplio conocimiento de la Historia, ha dicho que «la autonomía de Castilla y León es un fiasco en su nacimiento y en su gestión».

León, si quiere salir del atolladero donde lo han metido los políticos, sólo tiene un camino: reivindicar su Historia, que sea conocida toda la verdad de la gloriosa Historia del Reino de León. La Historia de León es tan gloriosa que hasta famosos historiadores extranjeros afirman que «sin León no hubiera España», dicen también que si «el Reino de León no hubiera existido, toda la península ibérica y muy probablemente toda Europa sería hoy tierra musulmana». Se puede añadir que si los nobles castellanos hubieran sido fieles a los Reyes de León y si Castilla hubiera seguido unida a León como Galicia y Asturias, es decir si Castilla no hubiera sido un Reino independiente, la Reconquista habría terminado cinco siglos antes, lo que quiere decir que Castilla fue un obstáculo que retrasó en cinco siglos el final de la Reconquista por sus traiciones al Reino de León y sus pactos con los califas musulmanes, destacando en especial el noble castellano considerado más famoso, el conde Fernán González.

León puede y debe reivindicar su historia
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