domingo 28/2/21

Malas artes en la ley Celaá

El Conde de Romanos decía: Dejad que ellos, los diputados, hagan las leyes, yo haré los reglamentos. Temo que los reglamentos para la aplicación de la Lomloe van a ser peores y van a perjudicar más a la enseñanza privada concertada. De todos, es sabido, que este Gobierno sociocomunista no tiene buenas intenciones con la enseñanza privada concertada. Por tanto, esta ley tiene malas artes.

Ninguna Ley aprobada por gobiernos socialistas ni la Lode, ni la Logse ni la LOE, han sido tan perversa, retorcida y maniquea como la que se va a poner en vigor el próximo curso. A Pedro Sánchez le tiene tomado el pulso Pablo Iglesias. Es el virus del poder.

Es probable que la Lomloe, no pase a la historia como una victoria del PSOE, sino de Podemos y ERC. No ha habido negociaciones ni con patronales, ni con sindicatos, ni con profesores. Yo hago, deshago y doy mi sentencia, sin defensa, solo con los testigos de sus protagonistas: PSOE, Podemos y ERC. Cómo se nota el totalitarismo comunista en el que la democracia es el capricho de sus gobernantes.

La Lomloe no ataca a las escuelas concertadas, dijo la ministra, ¿para qué una nueva Ley si nos sirven las que tenemos? ironía mayor no la hay. Por cierto, sus hijas estudiaron en el elitista colegio bilbaíno concertado de las religiosas Irlandesas. La propia ministra estudio en la prestigiosa Universidad de Deusto de los jesuitas. Solo, los que tienen un poder adquisitivo alto, lo pueden hacer.

El sector de la concertada cree que la Ley Celaá supone el inicio de la cuenta atrás para su definitiva erradicación. Una atenta lectura de las enmiendas aprobadas por PSOE, Podemos y ERC parece darle la razón. En España hay más de dos millones de alumnos que estudian en alguna de las 3.500 escuelas concertadas españolas y más de 130.000 profesores. Las escuelas concertadas están amparadas por el artículo 27 de la Constitución. El Gobierno y sus socios lo marginan a su antojo.

Es una ley con la que muchos del PSOE no están de acuerdo. Se cree que esa parte de la Lomloe, que limita las libertades, será derogada, sin duda alguna, por el Tribunal Constitucional. A pesar de ello, el PSOE habría aceptado arremeter contra la concertada a instancias de Pablo Iglesias en la creencia de que, para cuando el Tribunal Constitucional derogue esa parte de la ley, sus consecuencias ya serán irreversibles.

¿Cuáles son los puntos que laminan a la privada concertada? Todos deben saber que es una ley que elimina la libre elección de centro por las familias. Pretende que la enseñanza concertada sea subsidiaria de la pública, es decir, que la enseñanza pública sea prioritaria en admitir alumnos hasta cubrir la ratio y después, si hay exceso de matrículas, derivarlos a la enseñanza concertada. Otra innovación, es la vuelta a la zonificación. Las familias enviarán a sus hijos a los centros que estén en su demarcación o distrito, no a los que las familias desean. La libertad de elección se cercena y la administración educativa decide a qué centros deben mandar las familias a sus hijos. Maniobra totalitarista, comunista. No olvidemos que el socio de Pedro Sánchez es un reaccionario que enarbola como bandera el comunismo más retrógrado. Un puñal contra la concertada. Principio que atenta contra la libertad de elección de centro.

Otra maniobra perversa es extender la educación y la gratuidad de 0 a 3 años, sólo en centros públicos, ya que no es obligatoria. Privaría a los centros concertadas de su fuente de alimentación y, en consecuencia, de su cierre a corto plazo.

Otro torpedo es contra el castellano, que deja de ser lengua vehicular. Cataluña, Valencia y Baleares el castellano, qué vergüenza, será marginal. Este triunfo tuvo respuesta de la representante de Esquerra, Montserrat Bassa, del Grupo Republicano, es un triunfo para la futura república catalana. El Gobierno cambia el castellano vehicular por los votos independentistas.

Otra, es la asfixia económica. No se permite cobro de cantidad alguna a las familias. De todos es sabido que la enseñanza privada es deficitaria porque las subvenciones que recibe para gastos de mantenimiento son insuficientes. Hasta qué punto llega el desprecio que el PSOE y Podemos habían excluido a las escuelas concertadas de los planes de recuperación del coronavirus y reservado el 100% de las ayudas de 2.000 millones de euros para la educación pública de gestión directa, es decir, para las escuelas del Estado. Para la privada concertada, nada. Manifiesto reprobable, partidista y torticero. Otra sin razón, es que los centros ordinarios cuenten con los recursos necesarios para poder atender en las mejores condiciones al alumnado con discapacidad.

Soy el primero en defender y no excluir de la educación a nadie. No soy capaz de entender cómo se va a integrar en un centro ordinario a los discapacitados crónicos, por ejemplo, de los centros Nuestra Señora del Valle de La Bañeza que atiende a personas con discapacidad intelectual de grado severo o profundo o el de Cosamai de Astorga que atiende a discapacitados menos severos. ¿Van a desaparecer? Según la ley de educación ese colectivo puede integrarse en centros ordinarios con sus adaptaciones. Esto no lo entiendo, ni nadie lo entenderá. Derechos para todos, sí, pero cada uno en su sitio.

Es deleznable que Pedro Sánchez, por mantenerse en el poder, digiera tantos trágalas de un Pablo Iglesias que le quitaba el sueño, que no pactaría nunca con el independentismo ni con los terroristas y hoy, nos despertamos con la otra cara de la moneda y todas estas fuerzas son favorables a la eliminación de la enseñanza privada concertada. Sra. Ministra de Educación, durante su etapa como consejera de Educación en el País Vasco, puso en marcha los programas de presencia de las víctimas del terrorismo en los centros educativos para que trasladaran su experiencia a los alumnos de Secundaria y, hoy, su presidente pacta con Bildu que dejó detrás sangre, dolor y lágrimas. Todo por el poder.

Su ley tiene malas artes. Acuérdese que sus hijas, como muchos de sus compañeros e hijos, han estudiado y estudian en la enseñanza privada concertada. El Gobierno, su presidente, Pablo Iglesias con su plácet, han declarado la guerra a la enseñanza privada concertada y, por supuesto, a la religión. Esta guerra la declararon, en su día, los partidos comunistas de la extinta Unión Soviética y, hoy, renacen con fuerza y no olvidan que se les privó de libertades. En estos países, liberados del yugo comunista, hay enseñanza privada concertada y la religión es una fuerza que impregna a los gobiernos y a la sociedad en general. Países libres de las garras marxistas. Sin embargo, la ministra de educación, guiada por un comunista Pablo Iglesias, retrocede a las etapas más negras del comunismo soviético. Su ley de educación va a causar un grave deterioro social a las familias, pero no olvide que un día esta represión a la enseñanza privada y a la religión volverá renacer con más fuerza y estoy seguro de que ya no se cuestionará más si la enseñanza debe ser privada o pública porque los españoles se han dado cuenta que su ley de educación tiene malas artes y la libertad de enseñanza será una bandera que se desplegará en todo el territorio nacional como ocurre en el resto de Europa.

Malas artes en la ley Celaá
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