martes. 31.01.2023
Dos nuevos países (Rumania y Bulgaria) se han incorporado a la UE como miembros de pleno derecho y suman ya veintisiete naciones, con 500 millones de habitantes, consumidores o votantes. Así, el globo europeo, que empezó con seis, luego doce, después quince¿ya va a por los treinta países que se instalan en la enorme «Torre de Babel». Y alguien seguro que se preguntará: ¿Para que quiero ser europeo? El proyecto de unir a las naciones y pueblos de Europa es una gran empresa que a muchos nos puede ilusionar pensando en el futuro; es un proceso de evolución histórica a largo plazo. No se va a conseguir de inmediato, entre otras cosas porque en esa unión faltan países tan importantes como Noruega o Suiza, sin contar los balcánicos de la ex Yugoslavia y los limítrofes con Rusia y sin olvidar a los turcos. Estamos asistiendo al despertar geopolítico de un nuevo mundo en el que las grandes naciones como China, India o Brasil, son poderes potenciales que se revelan como conjuntos políticos y económicos que en unos pocos años van a pesar en el escenario internacional para establecer las condiciones de acción política que busquen las mejoras de la humanidad, en cosas tan elementales como son la lucha contra las enfermedades, el hambre y la incultura que ellos mismos padecen en gran parte de sus poblaciones. En esta situación, Europa tiene que estar presente como potencia económica y cultural, que tiene mucho que aportar al bien común. Si no la hace, se quedará en la retaguardia mundial viviendo de recuerdos melancólicos, en un proceso de descomposición histórica, tal como le ha sucedido a tantas civilizaciones que en el mundo han sido. Por eso, bienvenidos los nuevos países a la «Torre de Babel», a ver quién es capaz de gobernarla.

Más Europa
Comentarios