sábado 16/10/21

Olvidar los lamentos: en torno a la ciberseguridad

La decisión de alojar en Bucarest el Centro europeo de ciberseguridad nos ha entristecido a los leoneses. Sin embargo, debemos estar satisfechos porque León había formulado una sólida propuesta aunque también habían presentado atractivos planes varias grandes ciudades. La competencia era pues difícil. Recordemos las otras candidaturas: Bruselas, Varsovia, Múnich, Luxemburgo, Vilnius y Bucarest. De ahí que, durante las pasadas semanas, algunos titulares resaltaran las desigualdades entre los poderosos Goliats y el pequeño David.

Ahora procede hacer de la necesidad virtud. A partir de esta actitud: ¿no se advierten las ventajas que este proceso ha tenido ya para la provincia de León? Durante semanas en las instituciones europeas se ha hablado de León, se han difundido vídeos de sus magníficos espacios naturales, de la oferta turística y gastronómica, de sus monumentos y se ha hablado del buen trabajo que aquí ya se hace. Esto es: de la eficaz actividad del Incibe, que nos asiste a ciudadanos y empresarios a la hora de minorar los perjuicios de tantas amenazas, ataques y riesgos informáticos; de la buena gestión que se realiza con el supercomputador Caléndula que la Administración autonómica ha alojado en León; de la actividad de punteras empresas tecnológicas que se impulsan desde León; de la relevante decisión de Telefónica de alojar en León un centro de ciberseguridad industrial; de la dedicación de tantos profesores e investigadores de la Universidad de León. De todas estas cuestiones se ha hablado en Bruselas, así como en las otras capitales europeas que competían por la sede.

Por eso, una vez que León ha sido descartada, no hay que dejarse inmovilizar por la desilusión. Hay que recordar lo que implica el entorno digital: un singular espacio de comunicación e información que se basa en redes, en redes de infraestructuras, en redes de conocimiento, así como en redes que permiten trabar relaciones económicas y personales.

En consecuencia, procede aprovechar que la provincia de León ha sido conocida como un entorno que se preocupa seriamente por la ciberseguridad y, a partir de ahí ¿por qué no ofrecer un foro de encuentro a los representantes de las otras candidaturas? Hay que impulsar una solvente red de especialistas que garantice la seguridad y fortalezca la confianza de los ciudadanos y empresarios en la comunicación digital.

Desde la Universidad, sin duda el Rector y quienes dirigen el Instituto de Ciberseguridad, deberán promover convenios con las Universidades rumanas para que conozcan las rigurosas investigaciones que se realizan en el campus universitario: en Ponferrada con la nueva maestría sobre «Internet de las cosas», en el Módulo de investigación cibernética, los espectaculares avances que están haciendo los profesores especialistas en robótica, así como los estudios en los que también profundizamos en la Facultad de Derecho sobre ciberdelitos, la seguridad en el comercio digital o la Administración electrónica.

Y para que nuestros invitados sigan impresionados por la provincia sería conveniente que no se abandonara el edificio de la antigua estación ferroviaria que se propuso como sede de ese centro europeo; que se mejorara todo el entorno del Incibe y se resuelvan las quejas de los vecinos de la zona de La Lastra, pues ha de cuidarse en ella la limpieza, el mobiliario urbano y la prestación de los servicios municipales; es urgente, además, que desaparezcan los grandes recortes en el tráfico ferroviario y vuelva a facilitarse una comunicación fluida entre Ponferrada, Astorga, León y Madrid; que se consiga, en fin, llevar a todos los pueblos de la provincia un acceso a Internet de calidad pues ese había sido el compromiso para 2020 del Gobierno de España. Es decir, que se debe empezar a trenzar enriquecedoras redes de relaciones. Pero para ello hay que ponerse a trabajar. De manera fructífera y ahuyentando cualquier forma de parálisis.

Olvidar los lamentos: en torno a la ciberseguridad
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