miércoles 25/5/22

Hay muchos más manuales acerca de cómo hacerse con el poder que libros acerca de qué hacer con él, lo que se corresponde con el hecho de que haya más asesores de comunicación, marketing y desarrollo de campañas electorales que de gobierno propiamente dicho. Y, además, como quien gobierna suele estar obsesionado por la reelección, buena parte de su actividad es más estrategia electoral que de gobierno.

Si la vida política está protagonizada por gente que ha demostrado más habilidad para acceder a ella que para gobernar efectivamente, la lógica consecuencia es que hay más promesas que realizaciones, lo que necesariamente produce un incremento de la decepción. No tiene nada de extraño, en consecuencia, que aumenta la desafección política en la medida en que mejoran las técnicas de seducción política.

Este Gobierno se ha convertido en poco tiempo en el mayor empresario de España con un único objetivo: buscar los mejores de marketing para mantenerse en el poder. Si es una empresa lo lógico es que haya clientes y, por tanto, mercaderes. Está obsesionado por el poder y por ser reelegidos en todos los combates electorales. Esta mucho más preocupado del poder d que de atender las necesidades de todos los españoles. Este Gobierno es un seductor de serpientes que las domestica continuamente con su pangi o flauta. Son auténticos encantadores de cobras. En el mercado puede haber unas veces ganancias y, otros, pérdidas. El mercadeo del Gobierno, de momento es un negocio lucrativo, es una empresa cuyas inversiones están produciendo importantes dividendos.

No hay actuación gubernamental que no esté enfocada a esa población que se inclina al lado del viento que le es favorable. Aquí, en España, una parte importante del pueblo vota por inercia. Voto a aquel que me va a beneficiar que me da, que aparentemente no me quita

La política en España está saturada de mediocres que nunca serían seleccionadas por una empresa privada y que, cuando pierden o dejan el poder, tienen las puertas giratorias de las grandes empresas porque, quizás estas, cuando tenía poder, me favorecieron. Solo hay mirar qué políticos están en los consejos de Administración de las empresas del Ibex.

Hay que mirar hacia atrás. En el periodo de elecciones se aprovechaba para multitud de inauguraciones, autovías, carreteras, caminos, colocación de primera piedra o promesas lanzadas por demagogos que, con lengua viperina, tratan de convencer al auditorio que le es fiel. ignorancia y muchos políticos que se aprovechan de ella.

¿Qué están pretendiendo los políticos actuales y el Gobierno? Conmover, movilizar, persuadir y captar el voto, prometiendo lo que no puede dar, aunque el estado quiebre. Ahí están las promesas y realidades. Subimos el salario mínimo, legítimo, pero hay que valorar los perjuicios y la destrucción de empleo. Vamos a dar 450 euros a los jóvenes mayores de dieciocho años para ocio y videojuegos. Estupendo. ¿Por qué no se lo damos a los empresarios con la condición de que creen un empleo? No, esto no me beneficia ni me da poder. Vamos a ayudar en el alquiler de la vivienda con doscientos cincuenta euros para aquellos que tengan unos ingresos determinados. No importa que atente contra la propiedad, es igual. No importa que quien tuvo la idea un día de emprender, tener suerte y tener propiedades y ahora se las vamos a quitar o a controlar. En España, se dice que es uno de los peores países de Europa para emprender y progresar. El que hace dinero es un ladrón. Es praxis comunista, no en vano tenemos a los comunistas en el poder. Como se ha demostrado que los que juegan a comunista y engañaron o engañan a mentes débiles, viven en palacios, gozan de todos los privilegios y ese pueblo votante peregrina sin futuro ¡Cuándo despertaremos de la borrachera!

Vamos a indultar a los presos. Solo porque necesito el voto y me mantengo en el poder. Vamos a aliviar las penas de los asesinos a darles los derechos que perdieron. No importa que hayan segado vidas inocentes. Esto me va a facilitar estar en el poder. Voy a dar más dinero a los independentistas. Me lo agradecerán con el voto. No vamos a interferir en la extradición de los golpistas ya que podemos entorpecer las relaciones amistosas con quienes están socavando el estado de derecho, insultan a España, renuncian a la lengua y, como sanguijuelas, están exprimiendo la economía española, solo y exclusivamente por el poder.

No digamos el voto en los municipios de las grandes ciudades. La ciudad se va a engrandecer. Tendremos calles asfaltadas, flores en los jardines y en los balcones. Ayudaremos a los desvalidos. Ayudaremos nuestros mayores, a aquellos que tienen como compañía la soledad. Me votarán los vecinos o ciertos vecinos si le arreglo la calle, la acera o le hago el paso mejor a su casa. Y no digamos si los llevamos de excursión o como algún alcalde que los llevaba al Grove a hincharse de marisco, viaje gratis, y moluscos regados con albariño. Alcaldes que hicieron parques donde no hay niños. Campos de deporte donde no hay deportistas. Y así un reguero de promesas, de dádivas. Esta democracia está en decadencia. No es democracia, ni meritocracia, es el poder poligástrico, estómagos agradecidos. Ahora bien, estos politiquillos son muy astutos. No dan puntada sin hilo. Son leviteros, con mucha reverencia. No olvidemos al ministro Iceta, ese que empezó muchas carreras y no terminó ninguna, inclinándose ante Josu Erkoreka, el vasco, podía haber bailado el aurresku ya que es aficionado a la danza, entregándole las llaves de las cárceles, para mañana facilitar las salidas, las prebendas de quienes mataron asesinaron a sangre fría y no se arrepintieron.

Estos políticos tardan en caer. El ciudadano tiene que enterarse que más de veinticuatro mil millones de los fondos de recuperación europea van a ir destinado a subvencionar el ocio y los videojuegos de los jóvenes. Esto es crear empleo. Esta es el arma de Sánchez para captar el voto. Veremos cuando los hombres de negro lo fiscalicen y tenga que dar cuenta de los dineros y le pregunten en qué los empleó. Tiene la escopeta bien cargada pero que tenga cuidado porque igual le sale el tiro por la culata. Pero, hasta que dispare, sigo en el poder porque hay muchos estómagos agradecidos. Mientras, Sánchez y el resto de los señores feudales, independentistas, comunistas y terroristas, como grandes estrategas pretenden ganar batallas Pero, puede ser, que pierdan la guerra.

Al político sólo le importa el poder
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