lunes 17/5/21

Presidente Sánchez, usted da pena

Cantidad de episodios los que estamos viviendo y aquí no se inmuta nadie. Y cuando digo nadie, es nadie. Todavía se mantiene que el estado de alarma finalizará el 9 de mayo próximo. ¿Será cierto? Vamos a ver, porque, de verdad, nada tenemos seguro.

Lo malo de estas situaciones es que no se ha terminado una y ya se nos abalanza la siguiente. En el fondo es un sin vivir. Pero agarrándome al dicho, que tanto se utiliza hoy día, pues esto es lo que hay.

Lo último que nos ha llegado, por ahora es la declaración del presidente desde Senegal poniendo como hoja de perejil a la presidenta de Madrid, Ayuso, y por tanto a su gobierno,(qué obsesión, oye) diciendo que son ellos los culpables del crecimiento del covid y que, por eso, está España como está. ¡Qué cosa! Y además hace esa declaración, ya digo, desde fuera de España, como acostumbra con frecuencia.

¿Que ocurre?, ¿tiene miedo el presidente a hacer esas declaraciones, en España? Es que, ciertamente se ha perdido el rumbo, desde el gobierno, y esto parece la casa de tócame Roque.

Vamos a los ejemplos, que no son cuento de niños, son realidades:

El ministro Marlaska dice que no dimite y que no dimite. ¿Cuantas veces habrá pedido este ser la dimisión de gentes por hacer muchííísimo menos que lo que está haciendo él? Él solito no, claro. Detrás está papá Sanchez.

Dicen en este Gobierno que tienen comité de expertos, para quitarse un problema de encima; no existen los expertos. Anuncian que las mascarillas deben ponerse en la playa; rectifican y no hacen falta las mascarillas en la playa.

Dicen que la compañía de aviación Plus Ultra es estratégica y todo el mundo a callar. Y esto es una pequeñísima representación de lo que se hace a diario. Totalmente de locos.

Y la ciudadanía sigue y sigue extrañándose de que nadie absolutamente, diga nada con la fuerza suficiente para que estos mequetrefes dejen de seguir por ese camino. El problema es que lo llevan dentro y no saben tomar medidas como dios manda, ¿o no quieren?

Es un sin cuento la cantidad de rectificaciones que debe hacer el Gobierno, por haber tomado una decisión que no era la adecuada. Y cuando digo Gobierno, conscientemente quiero decir Pedro Sánchez. El y solo él es el responsable de todo lo que ocurre, lo malo que ocurre a nuestro país. Una auténtica vergüenza. Su famosa y penosa frase «¿de quien depende la Fiscalía?...». Pues eso. Él pregunta y él contesta. Y los demás a tragar. Un desastre total.

Está asomando en el horizonte el reparto de la ayuda europea a España cifrada en 140.000 millones de euros de los que hay que devolver la mitad, aproximadamente. ¿Cómo se va a hacer la distribución de esos fondos? Solo él lo sabe y no diga usted nada que, al final, se la carga.

No vamos bien, llevamos muchos meses navegando a la deriva. Ya sé que la pandemia obliga mucho, pero ojo a lo que ha dicho el escritor Eduardo Mendoza, «España va por libre y, siempre, por el camino equivocado». Es dramático pero es así. Nos preocupamos de lo superfluo y banal y abandonamos, olvidamos, lo verdaderamente importante, lo esencial. Esta imagen que, todavía tenemos, nos la hemos ganado a pulso. No podemos echar la culpa a nadie.

Pero el presidente ha abducido a sus veintidós ministros y estos actúan como marionetas a las órdenes del dueño de los títeres.

¿Me está molestando la forma de gobernar de la Sra. Ayuso? Pues hago un viajecito a Dakar y, desde allí, siempre fuera de España, la replico.

Un verdadero desastre. Hasta el candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Sr. Gabilondo, está en contra del presidente en cuanto a la fiscalidad que quiere Gabilondo poner en Madrid. Pero el Presidente impertérrito. Él lo arreglará en dos patadas y dirá que nunca le llevó la contraria.

De modo que estando viviendo esta situación, y comparando, como no, lo que ocurre fuera de nuestro país, y la forma que tienen de arreglar sus episodios, de nuevo nos quedamos en shock, pero sin decir nada. Tenemos lo que tenemos y allá nos las arreglemos. Además de una locura, la situación es absolutamente injusta y fuera de la ley.

Ante todo esto, se debe reaccionar y con la ley en la mano, poner los remedios necesarios para que veamos una salida a este túnel donde nos han metido, que ya va siendo lago por demás.

Créame presidente, usted seguirá en sus trece pero usted da pena.

Presidente Sánchez, usted da pena
Comentarios