martes. 28.06.2022

Es un sin vivir, le damos mucho mérito a Carlitos Alcaraz, o a Rafa Nadal por lo que sufren para conseguir sus objetivos y resulta que el españolito de a pie, les va a la zaga. No es lo mismo pero es igual. No pasa un día que ya sea por fas o nefás estos del Gobierno siempre están en el candelabro (Sofía Mazagatos, dixit) y eso es algo que ya cansa.

Estos señores, los del Gobierno, no pronuncian una palabra sin meterse de forma ineducada con la oposición. Tanto que hasta Núñez Feijóo ya ha advertido que si no dejan de insultar al PP, no habrá posibilidad de pactos. Parece que les fuera la vida en ello. Pero es lo que tenemos. Cuando no es uno, es otro, ya digo. El caso es estar en el candelabro.

Ahora como penúltima noticia, nunca se llegará a la última, resulta que el ministro del Interior, el famoso Marlaska, apoya a los partidos que han negado el homenaje, fechado para el pasado 25 de abril, nunca celebrado, y que pretendía, (el homenaje, no el ministro) poner de manifiesto el apoyo a la Policía y Guardia Civil, a sus agentes, que permitieron la derrota de ETA. ¿Cuándo se ha visto cosa igual?

ETA existe y se pondrá en marcha cuando sus líderes consideren que la situación política defendida por ellos, lo requiera

Es un tema demasiado sobado. El de ETA, me refiero. ETA ha dejado de matar hace ya unos cuantos años, pero no somos justos, en honor a la verdad, si decimos que ETA ya no existe. ETA existe y se pondrá en marcha cuando sus líderes consideren que la situación política defendida por ellos, lo requiera. Pero el hecho evidente es que, es cierto, lleva años sin matar ni secuestrar, que se sepa.

Y ahora, que los sindicatos de la Policía y Guardia Civil, querían homenajear a sus miembros que permitieron la derrota de ETA, pues resulta que no se puede y eso lo corrobora, lo apoya el ministro del Interior el ínclito Marlaska, el inquietante Marlaska.

¿A qué se debe que cierta gente cambie tanto? El juez Marlaska era un profesional generalmente admirado y reconocido por la calidad de su trabajo. Ha sido llegar a ministro y todo se ha vuelto, dentro de su cabeza, patas arriba. Es obvio que su imagen se ha deteriorado hasta el límite. Él, como es lógico, no lo aceptará nunca pero tanta gente con la misma opinión sobre él y la calidad de sus decisiones, no se puede equivocar.

Este es uno de los muchos episodios que vivimos día a día. Cuando no es uno, es otro pero el caso es estar siempre “desfaciendo” entuertos. Comprendo que la política se gasta esas maneras pero hombre, hay casos que claman al cielo, como es el aquí comentado.

La sociedad que tenemos y de la que formamos parte, está lógicamente preocupada por la marcha de los acontecimientos de nuestro país. Hemos vivido la pandemia, estamos viviendo la más que injusta guerra de Ucrania, últimamente nos comienza a «atacar» el virus este del mono. Todo ello, aderezado de cómo está nuestra economía, a pesar de la Vice del ramo (sra. Calviño o precisamente por la Vice del ramo, sra. Calviño) Sin contar, ya digo, el día a día que tan difícil es de llevar por esta sociedad sufridora hasta que no pueda más.

Somos el país europeo que peor está en multitud de disciplinas, desde luego, las más importantes, pero los ministros y no digamos el presidente del Gobierno se empeñan en demostrarnos todo lo contrario. Dicen que vamos estupendamente, pero los abucheos siempre se los lleva el presidente que, en estos momentos, le es muy difícil salir a la calle. Algo de razón tendrá la sociedad, el pueblo, ¿verdad?

¿Por qué el presidente Sánchez no se dedica a contestar con verdadera claridad las preguntas de la oposición en vez de lanzar esas boleas al tun tun, pero siempre recordando casos de la antigüedad? ¿vergüenza ajena aunque a ellos se la sude? en contra, claro de la oposición? ¿cómo se atreve hablar de corrupción en el PP, cuando él tiene en Andalucía a dos expresidentes que producen vergüenza ajena, aunque ellos miren para otro lado siempre que sale el tema a relucir, por la corrupción que aún no han explicado?

Es cierto que nuestro Parlamento nos es cómo algunos no muy lejanos al nuestro, que, alguna vez les hemos visto sacudirse de verdad, pero debemos estar muy cerca ya que las artes que suele tener el ejecutivo en las sesiones de control, no inspiran cosas buenas.

¿Alguna vez en el control al Gobierno, éstos, el Gobierno, ha aceptado las reivindicaciones de la oposición cuando hacen preguntas? Muchas veces ni se contesta la pregunta, de modo que como para dar la razón.

Y después, tenemos al soplagaitas Rufián que siempre monta el paripé, en contra del Gobierno, cara a la galería para después terminar metiendo el rabo entre las piernas y aceptar lo que diga papá Sanchez.

O sea que tenemos lo mejor de cada casa.

Y siempre... Marlaska inquietante
Comentarios