martes 20/10/20

La telemática y el uso de algunos medicamentos

Intentaré dar un poco de luz hoy a dos temas. Y no es tarea fácil:

1.- La telemática aplicada a la medicina de Atención Primaria.

No hace mucho tiempo exponía yo en estas páginas (18-05-2020) la muerte, previa desestabilización política de las que siempre fueron las constantes vitales de la Medicina de Atención Primaria (MAP), en beneficio de la Telemedicina o pretendida medicina mediante telefonía móvil y/o medios digitales.

Mis argumentos me están dando la razón, esta MAP que nació por el año 1978 en la Conferencia de Alma-Ata, conferencia internacional con unos objetivos que nos parecían razonables por entonces y que se basaban en la Promoción y la Prevención de la Salud, interaccionando con el paciente y su estatus social. Nos parecía que promocionando y previniendo se ahorraba mucho más. El lema de aquella conferencia era ‘Salud para todos en el año 2000’.

En mi adolescencia profesional no conseguí acercarme a estos objetivos, pero bien que lo intentábamos, eso sí siempre con el freno de mano echado por «consejos» de la Administración. Lo de salud para todos en el año 2000 no se cumplió ni de coña, estamos en 2020 y la MAP está a punto de morir asfixiada por los cables físicos o virtuales de la telefonía y de los medios digitales o virtuales.

Nadie parece entender que la consulta telefónica, no es un acto médico y nunca lo podrá ser, es una simple trasmisión de datos. La frialdad de la intercomunicación vía telefónica o por cualquier medio que no sea estar ante el paciente, solo la puede entender quien ha vivido durante años la comunicación personal.

No pretendo yo en una situación de pandemia como la que padecemos desvincular la telefonía al 100%, al menos para temas burocráticos, de interconsultas, cambio de impresiones con el profesional de la conveniencia o no de la misma…, e incluso para una consulta de Dermatología donde una imagen puede ser suficiente. Pero para la MAP bien sea en consulta o en domicilio, «la presencia del médico es a veces para el paciente, tan importante como la propia enfermedad que sufre». Lo que me disgusta es que antes de la Pandemia, ya se estaba introduciendo la Telemedicina en la MAP y el virus solo ha sido un espaldarazo para forzar la situación y mandar la MAP al carajo.

Pero es que ni la telefonía saben ustedes manejar, porque los teléfonos los siguen usando los mismos que atajaron la primera ola de la pandemia, los que siguen con sus consultas diarias, con sus crónicos, con sus visitas domiciliarias… Sin refuerzos, las líneas se saturan y dejas hasta de hablar con tu paciente.

Estos profesionales de la primera ola, alegan además en esta segunda ola que no pueden dejar de lado el seguimiento y la atención de otras dolencias.

Esto de la Telemática nos está haciendo la vida imposible también en otros aspectos de nuestra vida.

Ejemplos: si tengo que pagar un impuesto, o una multa de tráfico, el peregrinaje para poder hacerla efectiva es de al menos un día perdido. Que si en tráfico, que si en el banco, que si en correos, que a través de una www… al final llegas a la ventanilla, sacas la tarjeta de crédito y te dicen que en efectivo…

Caminando por tu ciudad de vez en cuando una cola de personas interrumpe la acera. Esto, en la nueva normalidad significa que hay una oficina bancaria, una oficina de telefonía móvil o una oficina de una expendedora de luz, entre otras. Entrar en la oficina bancaria puede ser cosa de la mañana entera, gestionar algo en tu oficina de telefonía es imposible. Lo del recibo de la luz otro tanto. En todos los casos al final te remiten (como no) a otra u otras www para seguir encabronándote más o porqué no lo entiendes o porqué no has sabido seguir el «hilo» de un interlocutor enlatado.

2.- Porqué algunos medicamentos no están financiados por la Seguridad Social.

Miren ustedes, los pacientes que viven en Lois o los que viven en Truchas (por ejemplo), tienen un verdadero calvario para poder adherirse a determinados tratamientos, calvario que no tienen quienes viven en las cabeceras de los centros de salud. Me explico: El tratamiento con anticoagulantes orales es necesario para pacientes con riesgo de Enfermedad Tromboembólica (ETE). Existen dos tipos de tratamiento, uno con el conocido Sintrom, que es un anticoagulante oral clásico (AOC) muy barato, de coste prácticamente cero, aunque costoso para el paciente porque precisa este tratamiento unos controles necesarios que el paciente debe realizar en la medida de sus posibilidades. La cuantía? a saber: el coche propio, de un familiar o de un amigo, el taxi o el medio de trasporte público (autobús, tren)…la pérdida de tiempo, gastos (desayuno, agua, gasolina…). En invierno y en verano… Importante: interfiere con algún alimento.

Todo esto al menos dos veces al mes.

Seguro que más de 100 euros rebajan los bolsillo de estos paciente cada mes, además de la mala calidad de vida sobre todo de los que tienen limitación en la movilidad, o enfermedades que limitan su salud.

A muchos de estos pacientes ya entrados en años, les sería más rentable meter en una hucha cada día 2-3 euros y al final de mes recoger la cosecha que le pondría en situación de no tener ese calvario cada 15-20 días.

El segundo tratamientos, son los anticoagulantes orales de acción directa (Acod) tipo Lixiana, Eliquis, Pradaxa… No financiados y de elevado coste entre 85-90 euros cada mes (28 pastillas). La parte buena es que no precisan control, la mala que cada «quisqui» se lo tiene que pagar y esto siendo in medicamente importante para la salud de más de un millón de españoles. Imposible entender por parte de la Administración que no haya razones economicistas en vez de sanitarias para el consumo de dicho producto. En España alrededor de 1.000.000 de pacientes consumen ACO, si es Sintrom salen a poco más de cero euros. Si consumieran todos Acod, supondría un gasto de entre 85 y 90 millones de euros que se ahorra Sanidad y que paga el paciente de buen grado o «ahorrando».

Nunca entendí que medicamentos esenciales que podrían mejorar la calidad de vida de los pacientes no los financie la S.S. Si hay razones que no sean económicas que alguien me lo explique. Desde hace tiempo, hematólogos, cardiólogos, especialistas de vascular y médicos de familia (que también son especialistas) reclaman esto tratamiento.

Lo del aparato portátil, para la automedicación de la coagulación, que podría ser otra solución… puff.

La telemática y el uso de algunos medicamentos
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