sábado 27/11/21

¿Se ha vuelto a la normalidad sanitaria en la medicina rural (MR)? No. Ni de coña. Fue por un gesto del presidente de la Junta de CyL votando al unísono con el PSOE y en contra de sus socios de Ciudadanos (de Igea y Casado). Según Mañueco, por estar llevando a cabo una política sanitaria errónea. Una política sanitaria en la que los únicos perjudicados son los ciudadanos que han estado en precario durante más de 20 meses. Había ya, desde antes de la pandemia una política sanitaria restrictiva evidente y protestada. La presencialidad será, «la posible», por falta de médicos y la no reposición. Es de una caradura increíble que quienes sobrevaloraban el plan Aliste, plan que perjudicaba a pacientes y sanitarios, no se den por aludidos y que además saquen pecho, incluso teniendo que retirar «su reforma sanitaria» (RS).

Parece ser que sanidad ha recuperado desde el martes 14 septiembre la atención presencial o al menos un «paripé» de atención presencial. Ha sido así por la decisión de Mañueco que voto a favor de la proposición no de ley (PNL) presentada por el PSOE contra la RS de Igea y Casado. Y es que, y usan como excusa, que al decaer la amenaza del Covid, pues no ha lugar y «ordena» a Casado la vuelta a la «normalidad sanitaria» aplicando la normativa vigente de abril de 1991 (reglamento de funcionamiento de los equipos de AP y su reestructuración). Volvemos al puesto de salida, el equipo de AP será quien decida cómo, cuándo y dónde se hará consulta presencial y cuándo no.

Recordemos que Casado e Igea desde antes de la pandemia ya estaban pergeñando y aplicando unas líneas de RS que se olvidada de los más débiles, de los que más la necesitaban, de los más marginados. A estos, sin ninguna reforma institucionalizada se les privo de la consulta presencial, se les cerraron los consultorios y se les dijo que si querían ver al médico que utilizaran el teléfono. «Criba tras criba» alguno podría llegar al sanitario de familia. Otros se perdían hablando con un disco con el que nunca se ponían de acuerdo…

Una política sanitaria en la que los únicos perjudicados son los ciudadanos que han estado en precario durante más de 20 meses

Se inventaron un plan piloto en Aliste, que ha sido un completo desastre. Lo cierto es que por el camino, hemos perdido insensiblemente sanitarios que se han ido al extranjero u otras autonomías, se han perdido jubilados sin repuesto, se han dejado de cubrir bajas, fuera cual fuera la razón. Y los consultorios se fueron cerrando.

Días atrás ambos personajes habían declarado ante el pleno de las Cortes, verdaderas barbaridades. El señor Igea: «La política sanitaria española, y digo la española y digo en todas las comunidades y digo en todos los partidos, es una auténtica basura, una auténtica basura…». O cuando dijo: «Hacemos política, mintiendo a la gente, explotando las situaciones de dificultad, así ,estamos haciendo la política. La señora Casado decía: «Nosotros intentamos hacer una política diferente. Procuramos reunirnos con los consejeros que tienen los mismos problemas, procuramos no hacer demagogia, procuramos atender a nuestros profesionales». O esta otra: No podemos seguir igual (…) tenemos que hacer cambios (…). Vamos a mejorar la calidad asistencial, la resolutividad, la conectividad y la financiación.

La consejera después de reunida (por la fuerza de Mañueco) con los presidentes de las diputaciones, ha dicho: Es preciso «reordenar y reforzar» la atención sanitaria que se presta en el medio rural. Pero reforzar, reorganizar, remodelar señora, no es volver a la «normalidad» preexistente, es otra excusa, no es reponer o financiar. Qué coño habrán estado haciendo estos dos ineptos políticos para hacer estas declaraciones, porque según ellos mismos, llevan años mintiéndonos, haciendo política basura… y ahora se dan cuenta, bueno digamos que se les ha obligado.

El discurso político del señor Igea es producto de la puesta en escena de la lectura de folletos en los que «se explica» cómo comunicar con quienes le escuchan, diciendo lo que quieren oír estos y al mismo tiempo lo contrario. Es un experto en huir de su realidad, haciendo crítica de la misma realidad en su contrario. Es decir nadar y guardar la ropa.

La señora Casado es una demagoga, siempre habla con palabras como intentamos, somos conscientes, estamos conectados con la población… ¡mentira¡, ha estado usted haciendo lo contrario, es decir «jorobando» a todas las partes implicadas en la sanidad (sanitarios, ciudadanos y MR). Pero pasó, que en el pleno, ¡el PP votó a favor de la PNL del PSOE! Como lo leen. Ciudadanos se quedó solo y Mañueco (otro inepto político) «ordeno» a Casado que tirara al cajón de la basura su reforma de la MR y que de inmediato se reuniera con Tudanca (PSOE) para elaborar una nueva guía para la MR consensuada. Casado ni se inmuto, ni se puso colorada, la «mis mundial» de la Medicina de Familia, dejo atrás su reforma y se reunirá con el PSOE. ¿Les digo lo que va a pasar si se reúnen?: nada. Será una de tantas mesas en la que quien ceda está caído.

Yo me pregunto, cómo es posible que ante la desautorización de Mañueco, aun tenga la poca dignidad de permanecer en el cargo. Esta pareja aferrada al cargo y sumisos, dialogarán con sus opositores? No me lo creo. Igea lanza dardos despuntados al PP advirtiendo que no entren en provocaciones constantes y muestren lealtad. Claro que estas declaraciones, tienen más de miedo que de otra cosa. El PP está loco por convocar elecciones para colocar las siglas PP-Vox en lo más alto de la Junta. Ciudadanos se reduciría a la nada y a estos dos señores solo les quedaría volver a la medicina o plegar sus aires de grandeza y participar en las elecciones como «populares».

Algo hemos recuperado de momento los ciudadanos y es que la sanidad ¿tendrá? atención presencial en los consultorios. ¿Se recuperará la normalidad que nos habían arrebatado? No, seguro que no. Sus planes ya estaban «funcionando» desde antes de la pandemia, los incrementaron durante la pandemia y ojalá los recuperemos después. Ahora, nos garantizan la «disponibilidad» de consulta diaria, ya sea en centro de salud o consultorios. Y que se habilitará trasporte a demanda en el medio rural. Añaden que quien tenga una cita tendrá una consulta. O sea que la consulta será previa cita. Vamos que sin «cita previa» nada. Y aquí es donde está la trampa. De cómo sea de fácil o difícil obtener esa cita será sin duda la clave para la consulta presencial sobre todo en los consultorios. Los canales de cita serán: un teléfono que puede convertirse en un infierno para muchos ciudadanos, porque no se coge, porque se colapsa, porque no saben seguir los pasos; una web que también será de utilidad para un sector de la población pero para otros no, porque no tendrán conectividad o por una app que ni han usado nunca ni la van a usar. Son las «nuevas tecnologías». Estamos en la misma línea de salida por lo que no, no vamos a llegar a la «normalidad» de antes de la pandemia. Nos van a ofrecer «un caramelo» pero lo difícil será como conseguirlo y aquí reside la estrategia del PP y de Cs. Por cansancio, por puro cansancio y poco a poco al final los proyectos de reforma de la sanidad del omnitodo Igea y mis Casado se impondrán. Seguiremos perdiendo sanitarios, que no se repondrán, seguirán cerrando consultorios poco a poco a medida que nuestro «vaciado» avance y al igual que sin bancos, sin cajeros, sin sucursales de telefonía móvil, sin conectividad a internet, sin escuelas, sin farmacias, sin trasporte, nos quedaremos sin sanitarios. De manera y modo que «quien quiera uno» tendrá que por sus propios medios buscarlo. Lo bueno que tenemos es una SS que cuando la necesitamos y recurrimos a ella, siempre o casi siempre sabemos que es «buena», «muy buena».

Me temo que no vuelve la «normalidad sanitaria»
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