viernes. 27.01.2023
Soy un vecino del municipio de Villaquilambre, y aseguro a los lectores, que asistir a los plenos de la corporación municipal de este Ayuntamiento es todo un espectáculo. Es muy parecido a un partido de frontón, pero mucho más divertido, si bien al final los tantos que son realmente disputados siempre caen del lado de la oposición. Esto es lógico desde el punto de vista político, si tenemos en cuenta, que la oposición conforma la mayoría. Por lo que a mí respecta, en la corporación no debería de existir oposición, la misma debería denominarse grupo de control. Si partimos de la base que se constituyen en grupo de gobierno y grupo de oposición, el a desempeñar por cada uno de ellos es claro, el gobierno gobierna, y la oposición se opone. El resultado es consecuente, quien quiere no puede, y quien debe no puede. Gobernar en minoría no es fácil, podría resultar posible cuando la capacidad de diálogo es muy grande y existe armonía entre los diferentes grupos que componen la Corporación Municipal. Cuando ocurre lo que ha ocurrido en este municipio eso es sencillamente imposible, por mucho que el señor alcalde se empeñe en disfrazarse de cordero cuando la ocasión lo requiere. Las consecuencias de todo esto las pagan sin lugar a dudas los ciudadanos de este Municipio, y no es mi intención culpar a unos o a otros en la forma en que ellos lo hacen. Para el grupo de Gobierno, el responsable es la oposición que sistemáticamente vota en contra sus propuestas, aunque éstas sean del interés general de los ciudadanos. La oposición con los razonamientos que considera oportunos, y estando en desacuerdo con la propuesta vota en contra, y unos por otros la casa sin barrer. Los ciudadanos lógicamente sacamos nuestras propias conclusiones y calificamos estas actuaciones como de circo de feria. Por lo que a mi respecta, opino que quien está de alguna forma imposibilitado para sacar proyectos adelante por estar en minoría lo más ético, lo más responsable, lo más honrado es pasar a la oposición que es donde le corresponde estar y renunciar al sillón y lo que éste conlleva. Apelar al interés de los ciudadanos para aprobar presupuestos que son de interés general es muy fácil pero si ello no es posible, permite que sea otro el que lo haga. Poco importa el ciudadano cuando desde la mayoría se aprueban sueldos que a mí particularmente me parecen desorbitados, o los puestos de libre designación para amiguetes muy bien pagados, o las contrataciones a dedo en muchos casos injustificadas, o los despidos improcedentes en su mayoría por connotaciones políticas que posteriormente tienen que ser indemnizados, todo ello sale del bolsillo de los ciudadanos, y de eso no se informa ni se cuelga en la página del ayuntamiento. Si no recuerdo mal, señor alcalde usted en un determinado momento aseguró que no gobernaría en minoría, cumpla con sus palabras y no tenga tanto apego al sillón sería un acto responsable y los ciudadanos de este municipio se lo agradeceríamos, todo lo demás es demagogia pura, en lo que usted sienta cátedra. Juan Carlos Ávila Lozano (Villaquilambre). Quiero felicitar a la Hermana Carmen, del barrio de Pinilla en San Andrés del Rabanedo, por la labor que está haciendo, desinteresadamente y por amor a Dios y al prójimo, a todas las personas que tienen algún problema de la índole que sea. Se merece eso y mucho más. Por otro lado, también un reconocimento al señor alcalde de León o a quien proceda, por la delicadeza con que adornó nuestra ciudad. Bajo consumo y gusto en la iluminación de las calles y mucho ambiente navideño. Muy bien. Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo. M.ª Socorro Carande López (León). Alberto Ríos (Madrid).

Todos contra ETA
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