jueves 27.02.2020

Tribuna | Impertinente Rufián

El catedrático, el premio Nobel, el ingeniero, el intelectual, en fin, ese al que llaman Rufián, siguiendo su línea habitual, ha vuelto a hacer el ridículo (y van no sé cuantas veces). El tiene piel de elefante y no se entera. Hasta su gesto es desagradable. Pero ahí está.

Ahora, se ha soltado el pelo y ha comparado el discurso del rey Felipe con un mitin de Vox. Además de ser una injusticia a todas luces, la declaración en sí, es propia de alguien inseguro, descarado y con mala educación. Además de antigua. Así hablaban los políticos de comienzos del siglo XX pero ahora...

En todo caso, no deja de ser un síntoma de los políticos españoles que siempre tienen que estar o saltándose las más elementales reglas de educación o inventándose nuevas y en todo caso, jodiendo a diestro y siniestro. El afán de protagonismo es comparable al de los actores medianos que siempre quieren ser protas y rara vez lo consiguen. Es lo que nos toca y, por ahora no va a tener fin.

Los días que hemos vivido en España, han sido entre muy graves y muy ridículos a pesar de la felicidad que siempre supone vivir una Navidad. Sólo leyendo la prensa y a los periodistas especialmente dedicados a la investigación, solo eso, hace caer la cara de vergüenza a esos políticos, comenzando por el Dr. Sánchez que no ha hecho más que ir sembrando mentiras con el único objetivo de permanecer en la Moncloa.

De aquél «no es no» con que humillaba al presidente Rajoy, pasando por la declaración mil veces publicada de que él, nunca pactaría con los independentistas, porque como el mismo predicaba, ¡nunca es nunca!, hay todo un mundo que a él le importa un pepino haber transgredido y haberlo presentado como falso de toda falsedad.

No está la situación española para presumir de ella. Toques lo que toque, en general, todo se ve afectado por la marcha política que estamos obligados a vivir. Empresas, colectivos, universidades, servicios, etc, etc. ven tambalearse sus proyectos y sus cuentas de resultados por que la gente no tiene seguridad en las decisiones que van tomando los políticos.

Y como suele ocurrir en situaciones anómalas, todo se junta. Estamos, están robando a los niños, esos que parece que no piensan pero que saben muchísimo, les están mermando su ilusión por los Reyes Magos en los que tanto confían para conseguir los regalos que les han pedido.

Menudos regalitos nos están trayendo a los mayores. ¿Tu que has pedido a los Reyes? Yo he pedido un año de paz y trabajo pero me van a traer una investidura rara, anormal, diferente y extraña. Pero eso es lo que vamos a tener.

Ya se sabe que no siempre los Reyes traen lo que se les pide. Y este año me da que no se pueden cambiar los regalos. Con lo que nos han traído nos vamos a tener que quedar.

¿Tanto y tan malo hemos hecho para merecernos todo esto? Según ha escrito o declarado el maestro Perez Reverte, así es. Él defiende y yo lo suscribo que la mayor culpa de lo que estamos viviendo la tenemos los españoles. Desde la Universidad hasta la Real Academia a colegios, pasando por cualquier empresa o ente que elijan. Aquí no se salva nadie. Y es cierto. Si se hubieran tomado decisiones a su debido tiempo, todo hubiera sido absolutamente distinto y mejor. No cabe duda.

Pero el tiempo pasó y ahora debemos luchar con las consecuencias. No va a ser fácil.

Y Rufián, partiéndose de risa...

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