jueves. 02.02.2023
AHORA QUE una foto aérea descubre que la estampa más bella del edificio del Musac es desde arriba, Lagun Air dice que se va, y que ya no se podrá ver este templo vacío del arte moderno desde uno de esos cuatro avionines amarillos que llevan estampados en las amuras los nombres Nuestra Señora de Carracedo , Coyanza , Virgen del Camino y Ciudad de León . Imaginarse el día de Reyes un Musac sin cuadros y un aeropuerto sin aviones produce la sensación de vivir en una ciudad de juguete, llena de casas de muñecas que para tener vida precisan de la imaginación de un niño, con un estadio sin equipo de fútbol, un Banco de España sin dinero y escaños ocupados por airganboys , esos muñecos de plástico, tiesos, sin juego de cintura, que tienen una peluca de plástico que al retirarse deja ver sus cabezas huecas. Agustín Turiel fue el padre del Aeropuerto de León desde que un día inauguró un cartelón en un solar, y además creó moda, porque después Álvarez Cascos plantó otro igual y en el mismo sitio que ponía Escuela de pilotos. El diputado Turiel también fue el padre del regionalismo socialista leonés, o algo así, pero ahora llega al nacionalismo radical cuando argumenta que Lagun Air no es leonesa porque sus accionistas no son de León. Pues vaya. Él quiere que pongan compañías aéreas los empresarios de León, pero no concretó los de qué bar. La esperanza está ahora en que lo de Lagun Air sea un órdago de farol para sacarse un par de amarracos, igual que los que echaron los empresarios de Antibióticos y Transcom. Por cierto, ¿de dónde son esos, diputado Turiel?

Un León de juguete
Comentarios