domingo 28/2/21

Las vacunas anticovid: una realidad

El título de mí articulo no es una deliberación, es información, aunque pondré algunos «peros» a temas que circulan en torno a las mismas, a las vacunas. Tener vacunas fiables en tiempo record es un «éxito absoluto». Que no todo el mundo tenga acceso a ellas es «un fracaso del mismo nivel». Dicho de otra manera podemos estar en la situación de que «vacunarse sea un lujo» al alcance del poder económico.

Mientras los países «ricos» se aseguran su abastecimiento, los países «pobres» no pueden hacer lo mismo. La razón es que no tienen liquidez para su adquisición en el plazo necesario. Habría una solución, si las farmacéuticas que las fabrican (los laboratorios) suspendieran o suavizaran sus derechos sobre las «patentes». ¿Qué quiero decir? Pues que se permita a otros laboratorios (ante la emergencia mundial) de forma vigilada la fabricación de la misma y su distribución a un mucho menor coste para todo el mundo. Al producirse más y no pagar patente, se abarata el coste, se gana tiempo y se garantizaría el acceso igualitario. ¿Una utopía? Es probable.

Si los países del tercer mundo no tienen acceso a la vacuna lo vamos a pasar todos mal por lo que es preciso que las organizaciones internacionales urjan a las farmacéuticas que ya han comprometido parte de su producción con los países ricos, para que cedan en sus derechos de patente y permitan la fabricación a escala mundial.

Si los países del tercer mundo no tienen acceso a la vacuna lo vamos a pasar todos mal por lo que es preciso que las organizaciones internacionales urjan a las farmacéuticas que ya han comprometido parte de su producción con los países ricos, para que cedan en sus derechos de patente y permitan la fabricación a escala mundial

Pero los intereses comerciales y hasta políticos, son la causa de que la vacunación no se esté desarrollando a nivel mundial como debiera y esta desigualdad no acabará con la pandemia. Ejemplo: ¿Por qué Israel tiene una elevadísima tasa de vacunación y Palestina apenas vacuna? Por varias razones, pero fundamentalmente porque Israel es un país rico y tiene el apoyo de los EE UU, Palestina en cambio, es un «país» pobre, dominado, excluido y que no cuenta con el apoyo de los EE UU. Palestina tendrá que esperar a que «sobren» vacunas o a que alguna institución internacional tome cartas en el asunto y que con estas cartas «gane» a favor del tercer mundo.

Es importante el ganar tiempo, muy importante. Parece que hemos olvidado que el virus es de todos y para todos. El objetivo no debe ser hacerse rico que ya lo son quienes la fabrican, sino en ser solidarios, salvar vidas y… ganar algo menos.

Les agradecemos que hayan expuesto su dinero y que les haya ido bien, nos alegramos pero como ante cualquier avance científico, el reconocimiento debe ser de momento la única moneda de pago por nuestra parte y ya lo tienen. Estamos hablando de la «nacionalización» de las vacunas, de los intereses comerciales y políticos que se colocan por delante de las necesidades sanitarias.

El derecho a la propiedad de la industria farmacéutica no cesará hasta que no se recupere la inversión realizada en la investigación. Cuando se recupere la inversión en la producción del medicamento (en este caso vacuna) se revierte al dominio público y es cuando otros laboratorios pueden producirla sin límites ni pago de derechos. Así funciona la política de medicamentos «genéricos».

La ley de patentes concede al titular de la misma el derecho a la explotación en exclusiva durante al menos 20 años, que pueden ser menos aún según el tipo de medicamento o vacuna. Incluye la posibilidad de que la licencia caduque antes en caso de emergencia, pero así y todo para nuestra situación sería mucho tiempo.

La pregunta es ¿se puede autorizar la comercialización de la vacuna sin esperar a la extinción de la patente en situaciones de emergencia nacional? Actualmente esto no está garantizado. Solo la voluntad de los dueños de la patente, y esta voluntad choca contra los intereses de sus inversores que tratan de proteger la innovación en base a la inversión y la investigación que en este caso hay que decirlo, han sido elevadas.

Esta situación limita el acceso a la vacuna a la población de países en desarrollo. En el momento actual lo prioritario es ganar tiempo y con lo que tenemos vacunar, vacunar y vacunar. Planificar debidamente para que no haya líos en la confluencia de unas vacunas con otras, que se mantengan las fechas de 1ª y 2ª dosis, que se vacune de acuerdo a la necesidad de cada sector social en la medida determinada y que tengan en cuenta que nuestros sanitarios están cansados, que precisan apoyo no solo moral porque ese ya lo tienen.

Una vez vacunados, debemos ser prudentes y no tener prisa, la primera dosis no genera Ac (Anticuerpos) de inmediato, se generaran un tiempo después de administrada la segunda dosis. Es una realidad y es nuestra esperanza.

La vacuna de Pfizer EE UU/Alemania y la Moderna EE UU son similares, no son de virus enteros (como son el común de las vacunas), sino de su ARN mensajero. Más fácil de poner la Moderna por precisar temperaturas menos extremas y poder ser almacenada en frigo normal 30 días —la de Pfizer solo 5—. Ambas se ponen en dos dosis con intervalo de 21 o 28 días. Tienen una efectividad parecida del 95%, si bien dicen que la Moderna posee un mayor poder inmunitario.

Cada vial lleva 5 dosis (y hasta una 6ª que se está desechando?) Ambas tienen pocas reacciones adversas. La Pfizer se comenzó a poner a ritmo «muy lento» el 27-12-2020. La Moderna se comenzará en estos días. España ha adquirido 600.000 que irán llegando a un ritmo también lento.

Otra vacuna como Oxford-Astra Zeneca de Reino-Unido, es de virus genéticamente modificado. Dos dosis. Temperatura normal de un refrigerador. Efectividad 62-90%. Es más eficaz en mayores y provee de alta inmunidad a mayores de 70 años. Pocas reacciones adversas. Ya tiene autorización de la AEM para su administración. Es la más barata y la más fácil de administrar. Quizás tarde aún su distribución por chocar con los intereses comerciales… ¿de la de Pfizer…? Las dosis y plazos de ambas son irrenunciables.

Vacunas como las de Jansen, Novavax, Sanofi… Sin información actualizada. ¿Habrá guerra de vacunas? Seguro. En España la estamos padeciendo. Cada CC AA tiene su propia política de vacunación, con lo cual el ritmo es lentísimo. La falta de planificación y unas plantillas pequeñas y envejecidas limitan un mayor avance. Los laboratorios deben exprimirse a sí mismos para elaborar vacunas en cantidad suficiente para proveer al mundo entero y, pensar en la 2ª dosis cuando se ponga la 1ª, planificando de antemano que se dispondrá de ambas en su momento.

Debemos recordar que estas vacunas aun no han pasado por la fase IV: en esta fase se las continúa valorando después de su autorización y comercialización y aplicación. El objetivo es seguir recibiendo información para reforzar su seguridad y eficacia, con una muestra mucho mayor de personas. En esta fase pueden aparecer efectos adversos que no se han visto en fases anteriores, precisamente porque son menos frecuentes. Esta es la razón por la que hay un porcentaje no pequeño de gente que tiene intención de no vacunarse. Desconocemos si puede dar graves efectos secundarios en los más o menos 8 años que le queda para finalizar el estudio. No suele ocurrir, es un riesgo mínimo.

Los medicamentos para su comercialización deben haber concluido la fase IV. Estamos pues en una situación «no normal», aunque autorizada por las autoridades sanitarias. En la situación actual, la vacuna es la única solución para llegar a la inmunidad colectiva y vencer a la pandemia. Entre tanto nos puede «solo» favorecer el confinamiento puro y duro. Serán unos meses duros. Seamos conscientes. !Ah¡ y a vacunarse todos. Yo en cuanto me digan cuando, lo haré. No tengo ningún temor y es por ello que animo a cuantos lean estas páginas a «vacunarse». Después vendrán tiempos mejores.

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