miércoles 18/5/22

Hoy 10 de diciembre llevaré «por imperativo legal» al pleno del Ayuntamiento de Valencia de Don Juan la derogación de la ordenanza de fomento del emprendimiento. Una novedosa ordenanza en este municipio, aprobada en junio de 2021 y publicada en BOP del pasado 26 de agosto, que tenía la finalidad de favorecer mediante cuatro líneas de ayudas la implantación en nuestro pueblo de nuevas industrias y negocios, la modernización de los existentes y la creación de empleo. ¿Con qué objetivo? Uno vital para una localidad del medio rural leonés: fijar población, evitando por un lado el éxodo de coyantinos en busca de un futuro laboral y por otro, atrayendo la llegada de nuevas familias deseosas de asentar aquí sus cimientos. Y todo ello en paralelo con las actuaciones urbanísticas que nos permitirán contar en breves fechas con 23.000 metros cuadrados más de suelo en el Polígono Industrial El Tesoro.

Soy consciente de que la concesión de ayudas no es una competencia propia de las entidades locales. Como tantas otras que se han regulado, convocado y concedido en el pasado en éste y otros municipios de la comunidad autónoma. Esta que nos ocupa pretendía ser un complemento de las políticas llevadas a cabo por la Junta de Castilla y León en materia de impulso de la actividad económica y a la generación de empleo, y contaba con informe favorable de la Consejería de Hacienda de no poner en riesgo la sostenibilidad financiera de este Ayuntamiento. 150.000 euros para el presente ejercicio puestos a disposición de todos aquellos emprendedores que quisieran poner en marcha un proyecto empresarial o profesional en nuestro municipio que lamentable y paradójicamente se quedarán en las arcas municipales en lugar de servir de ayuda a sus destinatarios, más los «X» miles en años venideros que ni siquiera llegarán a presupuestarse.

¿El causante? Un informe sobre la existencia de duplicidades emitido por la Dirección de Administración Local de la Junta de Castilla y León que no tiene en cuenta en absoluto el concepto de complementariedad que introduce la Circular de 1 de abril de 2014, de la viceconsejera de Administración y Gobierno del Territorio, que en síntesis debería verificar que dos administraciones no llevan a cabo una misma actividad, servicio o prestación en una misma entidad local sobre los mismos usuarios o beneficiarios, sin que estas tengan la consideración de complementarias.

Se ampara el citado informe en el caso que nos ocupa en que los conceptos subvencionables en nuestra ordenanza coinciden con los subvencionados en otras líneas de ayuda establecidas por la Junta. Si ambas ayudas se complementan y no superan los límites del gasto subvencionable, ¿no será preferible ayudar a un emprendedor a iniciar su ilusionante proyecto con 100 euros en lugar de con 60, por poner un burdo ejemplo? Quizás sea que este servidor público que pisa el terreno de una comarca que se desangra desde hace años y ve cómo ahora su cabecera también pierde población, intenta buscar soluciones a un problema que desde un sillón en Valladolid posiblemente no se perciba…

Ahora bien, si la Junta decide aplicar su apisonadora burocrática sobre este Ayuntamiento, como ha hecho imponiendo la anulación de la ordenanza, uno se plantea por qué no se utiliza la misma vara de medir en todos los casos:

¿No existen duplicidades entre el Ingreso mínimo vital que gestiona el Gobierno de España  y la Renta Garantizada de Ciudadanía gestionada por la Junta de Castilla y León? Seguramente sí, pero bienvenida sea para todos aquellos hogares en situación de vulnerabilidad.

¿No existen duplicidades entre la Convocatoria de la Diputación de León de concesión de ayudas para la modernización, adecuación, mejora o ampliación de polígonos industriales (BOP 18/10/2021) y la Convocatoria de la Consejería de Economía y Hacienda para actuaciones destinadas a la ampliación y mejora de las infraestructuras de polígonos industriales existentes y la creación de nuevos polígonos (BOCYL 25/11/2021)? Solamente hace falta leer los títulos, pero bienvenidas sean para fomentar el sostenimiento y crecimiento de los polígonos de nuestra provincia y crear industria en León, que tanta falta hace.

¿Y no existen duplicidades entre las ayudas directas concedidas por este Ayuntamiento en noviembre de 2020 a autónomos y micro pymes para paliar los efectos de la covid-19 y las convocadas por la Junta de Castilla y León en mayo de 2021? Pues seguro que también, pero de nuevo bienvenidas sean (y en este caso peculiarmente no hubo informe negativo sobre existencia de duplicidades, quizás porque este Ayuntamiento ya las tenía entregadas a sus beneficiarios meses antes de que la Junta siquiera las convocara).

Sin embargo, existe una diferencia fundamental: mientras que Valencia de Don Juan concedió 101 ayudas de 900 euros a sus autónomos por importe total de 90.900 euros, la Junta tendrá que devolver 180 millones por falta de planificación a la hora de organizarlas, repartirlas y los exigentes requisitos para su concesión. Afortunadamente en el caso de los autónomos coyantinos al menos habían cobrado las ayudas municipales; esto no ocurrirá con las destinadas al emprendimiento que hoy derogamos. Ojalá nuestros emprendedores tengan más suerte con las ayudas autonómicas en este caso, pero señoras y señores de la Junta, desde el profundo respeto: mediten si este es el camino correcto para apoyar al medio rural. No pedimos limosna; simplemente que nos permitan hacer.

Valencia de Don Juan: tan solo permítannos hacer
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