miércoles 25/5/22

Escalofrío me entra al pensar en la calamidades que nos aguardan cuando el Mercado «escogolle» la realidad económica de España. No este pedestal de cartonpiedra del 6.9% de crecimiento del PIB en 2021, sino en la pudridera que se esconde bajo los rimels de las estadísticas «al dente».

Es decir el billón y cuarto de Deudas del Estado (30 euros de deuda por DNI) el 15 por ciento de personas en edad de currelar sin un empleo cOn nómina; los mil y tanto euros de salario mínimo, los mil y tantos euros de pensión media, y el medio billón de gasto público anual. Cuadrar esas cifras disparatadas para una población laboral de 20 millones escasos es un «no es no» al estilo del grumete vacilón que dirige esta carabela desarbolada al acantilado.

Es lo que hay, no me invento las cifras, y si el barco aún navega es porque la vaca de Bruselas nos paga la fiesta; 27.000 millones de regalo para amparar a los amigos de «la Gobierna» que nos desgobierna: 100.000 millones de la Deuda Pública que nos compra el Banco Central a interés cero; 100.000 millones que compra la banca española por puro chantaje de Moncloa.

Y ¿qué aspecto ofrece la economía corporativa, o sea, privada? El 25 por ciento que sostiene el bisnes del turismo aún sigue en estado de shock. La industria de bienes se retuerce ante los recibos del gasto de energía, cada mes. El consumo privado es una romería orquestada por la ‘pachanga verbenera’ del la Gobierna.

Pero el termómetro más elocuente de la parálisis en que estamos es el de las valoraciones de la Bolsa. Las más crudas y las mejor formadas

Pero el termómetro más elocuente de la parálisis en que estamos es el de las valoraciones de la Bolsa. Las más crudas y las mejor formadas: purito mercado sin interferencias panfletarias. El Ibex 35: la flotilla de luxe de la Armada económica patria, en los 8 000 puntos casi un 50 por ciento por debajo de los máximos de 2007. En el resto de Occidente se alcanzaron máximos históricos esta última Navidad. Los pura-sangre de la economía española se han convertido en una cansina recua de borricos.

Ahí van las cifras, a palo seco, e imagino que a muchos de ustedes les sabrán a aceite de ricino. Recordar las cuantiosas pérdidas de sus inversiones bursátiles es un ejercicio desolador. ¿Pero qué otro remedio nos queda para preservar los ahorros si la inflación los devora como el queso los ratones.

Les comparo las cotizaciones, (sin contar el centimeo) de las mayores corporaciones de la Bolsa nacional entre marzo del 2007, (máximos históricos) y marzo de 2022, quince años después. La década y media perdida de la economía española que nos llevará al quemadero de los incompetentes.

ACS, de 50 euros a 21 euros. BBVA de 19 a 5; Inmobiliaria Colonial de 70 a 7; Endesa. de 40 a 7; Iberia, de 8 a 2; Indra, de 20 a 10; Ferrovial, de 80 a 24. Mapfre, de 4 a 2; Naturgy, de 45 a 22. Repsol, de 30 a 11; Banco Santander, de 13 a 3; Teléfonica de 35 a 4; Banco Sabadell, de 8 a 1 euro. Una pérdida en promedio del 70 por ciento en quince años en lo más granado del escaparate corporativo nacional , Solo se libran de este brutal naufragio un puñado de excepciones; Iberdrola, Inditex, Acciona, Grifols.

No se trata, como pueden observar de los efectos de la nefasta burbuja del ladrillo, que propició, mentecato, el auscultador de nubes de conjunción planetaria, señor Rodríguez. Son empresas de todos los sectores, las que definen la radiografía de la economía de España en toda su amplitud: construcción, industria, turismo, banca, tecnología, comercio..

Del Mercado Continuo, ni hablar quiero, porque la carne de fiambre se paga a 0,01 céntimos la libra, de promedio. Pero sí quiero recordar, al menos, los ilustres difuntos de este cementerio apestoso. Arcelor, de 60 euros que se pagó en 2007 a 27 que se paga hoy. Metrovacesa, de 130 a 6;, NH Hoteles de 18 a 6; OHLA, de 40 a 4; Prisa de 40 a 0,6; Sacyr, de 40 a 3, Técnicas Reunidas, de 60 a 6.

Y aún nos quedarían las momias certificadas por muerte concursal en Juzgado: Banco Popular, Abengoa, Pescanova, La Seda de Barcelona, Indo, Gowex y alguna que otra que me quedó en el tintero. Patético ¿verdad? ¿Qué extrañarse de que los pregoneros de la Zurdo-Zahurda se mofe del capitalismo de amiguetes que reina en este Reino de Barataria?

Zombi-Spaña
Comentarios