El nuevo regidor ofrece diálogo al PSOE, pero huyendo del enfrentamiento personal y de la judicialización
Riesco proclama al ser investido alcalde que su partido será Ponferrada
Carlos López Riesco tomó ayer tarde posesión como nuevo alcalde de Ponferrada once años después de que entrará, a los 25, como edil del PP
Carlos López Riesco fue proclamado alcalde de Ponferrada para lo que resta de mandato en un pleno en el que también tomó posesión como concejala número dieciséis del PP la presidenta de la junta vecinal de Fuentesnuevas, Concepción Crespo Marqués. López Riesco agradeció a todos los compañeros y a su familia la confianza depositada en él para asumir el reto de la presidencia de la Corporación municipal. Y en su discurso de toma de posesión, tras recibir el bastón de mando del popular Manuel Rodríguez, se comprometió a llevar a buen puerto el programa con el que la lista encabezada por Ismael Álvarez alcanzó la mayoría hace tres años. «Hace tres años comparecimos con unas propuestas ambiciosas ante las urnas. Muchas de ellas se han estado gestionando; una buena parte ya están conseguidas, pero aún quedan otras por alcanzar y será éste el objetivo para que dentro de un año, al concluir este mandato, podamos una vez más dejar que sean los ciudadanos, en el ejercicio de su soberanía, quienes determinen el futuro de Ponferrada», subrayó en clave continuista. Con un enfoque mucho más político, el nuevo mandatario ponferradino invitó al diálogo a la oposición para, dijo, «conseguir una Ponferrada mejor». Aunque en este punto matizó en tono muy taxativo: «Invito a que ese diálogo entre las distintas fuerzas políticas se produzca desde el respeto a las personas (...) Ofrezco por lo tanto la voluntad de consenso». «Para el debate político leal que confronte ideas», remachó, «nos encontrarán. Para el enfrentamiento entre personas y la judicialización de la vida política, no». Elogios a Álvarez El último capítulo de su discurso lo consagró a loar la figura del ex alcalde, al que calificó de compañero y amigo, y del que según su sucesor lo que ha aprendido por encima de todas las cosas es, significó: «El amor apasionado a Ponferrada, a sus paisajes, a sus pueblos, y a sus gentes». Además confió el futuro éxito de su gestión al apoyo de un equipo formado, señaló, «por un magnífico grupo de personas».