Paro total en el arranque de la huelga de la limpieza y primeros incidentes
Los contenedores empiezan a estar llenos y el comité llama a negociar a FCC y al alcalde

DL14P14F2-18-51-14-7.jpg
La huelga de los Servicios de Limpieza y Recogida Viaria, que enfrentan al Comité de Empresa con la concesionaria, FCC, y el Ayuntamiento de Ponferrada, tuvo ayer un seguimiento del 100% en recogida y un 85% en limpieza, según datos de la compañía, con algunos incidentes aislados como pinchazos de ruedas y contenedores arrastrados.
El paro, apoyado por unanimidad por los trabajadores el pasado domingo en asamblea, empieza a hacer mella en las calles de la ciudad con muchos contenedores llenos hasta arriba pero aún sin desbordar.
La huelga se está desarrollando con «normalidad y tranquilidad», según apuntó ayer el presidente del Comité de Empresa, Javier Gómez, de CGT, que volvió a reprochar a la empresa el tiempo que ha tenido para evitar el conflicto y abrir la negociación para un nuevo convenio, al tiempo que exigió, una vez más, al alcalde, Olegario Ramón, que se implique en la búsqueda de una solución.
Los servicios mínimos, según FCC, se cumplieron a pesar de las acciones de los piquetes informativos con el «sabotaje» de dos camiones de recogida y dos vehículos de limpieza, a los que se pincharon ruedas o esparcido clavos. Además, a primer hora más de 40 contenedores aparecieron descolocados por toda Ponferrada para dificultar el trabajo de recogida, y se volcaron varios en la pedanía de Dehesas. Todos los incidentes se pusieron ayer en comunicación de la autoridad competente y también se trasladó por parte de FCC al Ayuntamiento la información pertinente sobre el cumplimiento de los servicios.
A través de su cuenta de Twitter, Olegario Ramón mostró a primera hora de la mañana fotos de esos incidentes y pidió «que no se produzcan daños» y que «secundarla» -se refiere a la huelga- como el no decundarla se pueda hacer con total libertad».
CCOO, el otro sindicato presente en el Comité de Empresa, intentó hasta el domingo un acuerdo que evitara la huelga a través de un documento extraestatutario con la concesionaria por el que los trabajadores que se sumaran por escrito mantendrían las condiciones salariales y laborales que tenían hasta el momento, además de ver incrementado su salario desde el 1 de enero de 2023 en un 2%, pero la asamblea dijo no, ratificando la postura de CGT, el sindicato mayoritario.