Las antiguas minas de cobre y plata son hoy un atractivo junto al transporte o las antiguas casas
Riotinto, el sueño minero del Bierzo
La cuenca andaluza ha sabido remontar con un tren como el Ponfeblino o paisajes como la Gran Corta. Las antiguas minas de cobre y plata son hoy un atractivo junto al transporte o las antiguas casas

Imagen de Corta minera Cerro Colorado, una de las zonas que transformaron el paisaje en Riotinto. EFE / LAURA RAMÍREZ
Riotinto, en la provincia de Huelva, fue también una zona minera. Más pequeña que el Bierzo pero con los mismos retos de salir adelante después del cierre de los tajos. En su caso, de minas de hierro, plata y cobre explotadas desde hace milenios, que bien podría ser otra similitud con el Bierzo, en este caso con Las Médulas.
Sin embargo, lejos de lo que está pasando en la comarca, donde los proyectos se hacen eternos, la antigua cuenca andaluza ha sabido transformar su economía con proyectos que, sin embargo, no acaban de arrancar en el Bierzo. Un tren turístico como el Ponfeblino, una visita a una antigua explotación, que bien podría ser en Fabero la Gran Corta, o museos, donde el Bierzo al menos ya puede ofrecer una oferta de primer nivel, con el Pozo Julia, la Fábrica de Luz, la Térmica Cultural o la Fundación Minera de Torre del Bierzo, aunque podría ser mucho mayor, porque potencial no le falta.
El Parque Minero de Riotinto está situado al este de la provincia de Huelva y al oeste de la de Sevilla, en el término municipal de Nerva. Toda la zona es Paisaje Protegido, Monumento Natural o Bien de Interés Cultural, con una superficie total de 9.329 metros cuadrados.
Uno de sus atractivos es el trazado original de la vía que desde 1875 conectaba las minas con el Puerto de Huelva. En vagones de madera reconstruidos a partir de los planos del siglo XIX, y con locomotoras que son joyas del patrimonio ferroviario mundial, se atraviesan paisajes transformados por la mano del hombre durante más de 150 años de actividad minera. Se hace, allí en Huelva, con máquinas de tracción diésel y cada primer domingo de mes, con tracción con vapor. Mientras, el Ponfeblino sigue en vía muerta.
La Corta Atalaya muestra la impresionante labor de los miles de mineros que labraron cada uno de sus bancales. Se trata de uno de los símbolos de la provincia de Huelva y la visita se completa con una zona que la Nasa, la Agencia Espacial Europea y otras instituciones llevan años realizando investigaciones y pruebas relacionadas con la exploración de Marte y otras misiones espaciales. Enclaves espectaculares que incluyen recorridos a pie, como La Tierra Roja o El Gran Muro Negro.
Otro atractivo en Huelva es el edificio del antiguo hospital de la Rio Tinto Company Ltd, que se ha restaurado (¿les suena el hospitalillo de Fabero o el economato de Lillo?. Su visita incluye un recorrido por el interior de una mina romana o cómo la actividad minera modificó e territorio e influyó en la vida de sus habitantes. Arqueología, geología, antropología, ingeniería, medicina, enseñanza, historia, economía… todo en 17 salas que constituyen, además, el centro de operaciones de la actividad turística del Parque Minero. Para entender la huella de 100 años de presencia británica en Riotinto, también se ofrece la visita al barrio inglés de Bella Vista, una auténtica colonia donde los directivos de la Rio Tinto Company Ltd., aislados de los trabajadores locales, mantuvieron sus costumbres y privilegios. Un barrio que, en versión berciana, podría ser el poblado de Diego Pérez en Fabero, o el barrio de Compostilla en el municipio y ciudad de Ponferrada.