El Hospital del Bierzo estrena un exoesqueleto pediátrico
Es el único centro sanitario de nivel II de toda Castilla y León que tiene esta herramienta. Se ha dado formación a facultativos y fisioterapeutas para que lo puedan usar

La niña utilizando esta herramienta por primera vez.
Judith tiene diez años. Ella aún no lo sabe pero va a ser la primera en estrenar un exoesqueleto pediátrico en el Hospital del Bierzo. Se trata de un aparato, incorporado ya a otros centros sanitarios de Castilla y León, que se adapta al cuerpo, y consigue hacer movimientos.
Esta tecnología robótica que tiene el exoesqueleto ofrece una rehabilitación de diferentes patologías neuromusculares.
Judith, que desde nacimiento tiene una enfermerdad que le acarrea problemas de desarollo y de movilidad, da unos pasos gracias a este aparato que se adapta a las articulaciones según las medidas de la tibia, del fémur y otros parámetros.
El sistema, que ha probado Judith, es capaz de poner de pie, sentar y movilizar los miembros inferiores de la niña, y dispone de marcha hacia adelante y hacia atrás.
Junto a la niña Judith, otros tres pacientes del Bierzo y Laciana han podido usar este exoesqueleto que da la oportunidad de desplazarse. Una media docena de sanitarios, entre los que se encuentran: dos médicos, un terapueta ocupacional y tres fisioterapeutas, han sido los encargados de formarse para poder adaptar a los niños este dispositivo. Y es que, gracias a la robótica, se logra que niños que no han caminado nunca se puedan poner de pie y dar unos pasos.
Castilla y León cuenta actualmente con exoesqueletos en hospitales de Valladolid (con dos), Burgos, Salamanca y León, es decir, los de nivel III y IV. El del Bierzo es el primer centro asistencial de nivel II que tiene este aparato rehabilitador.
Por su parte, el gerente de Asistencia Sanitaria del Bierzo, Juan Ortiz de Saracho, mostró su satisfacción por incorporar este aparato con el que se trabaja con cuatro niños. De hecho, Ortiz de Saracho reconoció que era emocionante «ver la cara de los padres cuando observan cómo realizan actividades motoras sus hijos». «Es poner claramente la tecnología al servicio de la salud», añadió. En esta misma línea, el responsable del Hospital del Bierzo remarcó la importancia que tiene para la comarca el exoesqueleto ya que solo lo poseen los centros sanitarios de niveles superiores.
En definitiva, este instrumento es una alternativa terapéutica clave para los menores sin capacidad para caminar.
El avance de esta tecnología supone cambiar la rehabilitación de las patologías neromusculares de la infancia. Así, los niños se pueden desplazar y la máquina también les obliga a realizar movimientos lo que supone un mejora no solo a nivel físico sino a nivel emocional. También, según indica la empresa Marsi Bionic artífice de herramienta, las rehabilitaciones con el exoesqueleto suponen beneficios clínicos como la mejora respiratoria, el fortalecimiento de la musculatura torácica y cefálica.
El exoesqueleto cuenta con dos funciones: el pasivo, en el que las piernas se mueven de forma automática, y el modo de intención, que necesita que el niño haga una determinada fuerza la cual es seleccionada por el terapeuta. Esta herramienta es capaz de adapatarse a diferentes patologías, desde la artrofia muscular espinal, hasta las parálisis cerebrales infantiles, que es la principal causa de discapacidad motórica.