Diario de León


Ponferrada abre el banco genético que dará nombre a víctimas de la Guerra Civil y la represión

Buscan a familiares de las más de cien víctimas enterradas en el cementerio del Carmen

Excavaciones en el cementerio del Carmen, en mayo de 2024.

Excavaciones en el cementerio del Carmen, en mayo de 2024.l. de la mata

Carlos Fidalgo
Ponferrada

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El banco genético que ayudará a poner nombre a las víctimas de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura franquista en Ponferrada ya es realidad. El Ayuntamiento anunció este martes que el proyecto desarrollado en colaboración con la asociación científica Sputnik Labrego para identificar a víctimas de la contienda y el régimen de Franco exhumadas en el municipio desde el año 2021 echa a andar con los primeros datos. El Ayuntamiento cogobernado por el PP y Coalición por el Bierzo y Sputnik continúan con la búsqueda de familiares del más de un centenar de víctimas enterradas en el antiguo cementerio municipal del Carmen.

El nuevo banco genético, según destacó el teniente de alcalde y concejal de Patrimonio, el bercianista Iván Alonso, es una inciativa «inédita hasta la fecha en Ponferrada y en la mayor parte de los municipios que han aborado la recuperación de la memoria democrática». Un banco genético que «nace de la necesidad urgente de preservar la información genética antes de que desaparezca definitivamente una generación clave para la localización y reconocimiento de las personas con su incorporación al banco de datos de ADN gestionado por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática».

El programa se enmarca dentro del nuevo Plan de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y ha sido financiado con una ayuda de 18.000 euros concedida al Ayuntamiento de Ponferrada en la convocatoria de subvenciones para actuaciones de recuperación de memoria democrática del bienio 2024-2025.

La partida presupuestaria da continuidad a los trabajos de intervenciones arqueológicas desarrolladas en el cementerio del Carmen, junto al albergue de peregrinos de la zona alta de Ponferrada, con cuatro fases entre septiembre de 2023 y octubre de 2024, y en el cementerio de Fuentesnuevas, donde también han trabajado los miembros de Sputnik Labrego entre julio y noviembre de 2022. El banco nace ante la necesidad de realizar los análisis genéticos para identificar a las víctimas exhumadas, y hacerlo «con la garantía de integridad de las muestras óseas o dentales, ya limpias y secas desde su estudio antropológico previo, desde su extracción hasta su envío al laboratorio de genética de la Fundación Tecnalia Research & Innovation», informa el Ayuntamiento en una nota.

Las muestras se etiquetan, se fotografían e inscriben en un inventario siguiendo un sistema de codificación correlativo al de las muestras familiares, explica la concejalía de Alonso, «para evitar cualquier posible confusión». Todo el procedimiento queda registrado tanto en la bolsa original como en la de envío, lo que asegura una trazabilidad completa y segura hasta el momento de su análisis.

Los miembros de Sputnik Labrego —que también tienen por delante la exhumación de dos fosas en Páramo del Sil, de nuevo con financiación de la FEMP y de la Junta de Castilla y León— continúan con la búsqueda de familiares de las víctimas que fueron enterradas en el viejo camposanto, procedentes no solo de la mayor parte del Bierzo, también de diferentes puntos de España. El Ayuntamiento recordó que ya cuentan 10 familias, «a la espera de que se puedan unir varias más».

Alonso subrayó en su nota que los análisis genéticos del proyecto de Ponferrada «van a dar luz, respuesta y sentido a muchas preguntas, a muchas incógnitas, a muchas inquietudes de los familiares, en un momento en que el paso del tiempo amenaza con borrar definitivamente la memoria oral de lo ocurrido». El edil bercianista insistió en que el traslado de los resultados del banco genético de Ponferrada al banco de ADN de la Secretaría de Estado de la Memoria Democrática «no solo representa una herramienta técnica, sino un acto de justicia y dignidad para quienes aún esperan respuestas».

«No solo representa una herramienta técnica, sino un acto de justicia y dignidad para quienes aún esperan respuestas», dice Iván Alonso

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