Una técnica poco invasiva que ha reducido la espera de un año a cuatro meses
El Hospital El Bierzo acelera el tratamiento de mujeres con patología de útero
La histeroscopia ambulatoria evita desplazar a León a entre diez y veinte pacientes cada mes

La jefa de Ginecología, Olga González, con otra de las profesionales del servicio.
En el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital El Bierzo ya se realizan histeroscopias ambulatorias (mediante tecnología de electrodo de plasma) y, con ello, no solo se ha conseguido reducir a más de la mitad el tiempo de espera de las pacientes, que llegó a ser de un año y ahora está entre los cuatro y los seis meses; sino que también se evita su desplazamiento hasta el Hospital de León para ser sometidas a una técnica que hasta el pasado mes de marzo era quirúrgica y con la que se diagnostican y abordan patologías del endometrio, como pólipos, miomas submucosos de pequeño tamaño, tabiques uterinos, adherencias intrauterinas (sinequias) y oclusión tubárica; además de extraer dispositivos intrauterinos retenidos, como DIUS que no pueden ser retirados en consulta, y realizar estudios en temas de fertilidad y biopsias en hemorragias disfuncionales.
«En este hospital, siempre se hizo la histeroscopia en el quirófano con anestesia y teníamos una lista de espera bastante grande que nos obligaba a derivar a León a una media de entre diez y veinte pacientes cada mes», explica la ginecóloga y jefa del servicio, Olga González. «Ahora, podemos realizar estos procedimientos en la propia consulta, sin anestesia y en pocos minutos, con excelentes resultados y una alta satisfacción por parte de las pacientes. Hemos dado un paso importante hacia una atención más moderna, accesible y cómoda», añadió la especialista.
La histeroscopia es una técnica mínimamente invasiva que permite ver el interior del útero introduciendo un instrumento de un calibre muy pequeño a través del cuello uterino. Gracias a una cámara y a un sistema óptico de alta resolución, se puede diagnosticar de forma directa las patologías ya descritas y tratar en el mismo acto algunos problemas concretos. «Si hay un pólipo, por ejemplo, el instrumento que se introduce tiene un canal de trabajo y con eso mismo ya podemos cortarlo en el momento. Además, hemos introducido la morcelación que hasta ahora solo la hacíamos en quirófano y que nos permite quitar miomas», explicó Olga González.

Imagen tomada durante la realización de una histeroscopia.
La jefa del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital El Bierzo reconoce que el uso del electrodo de plasma ha supuesto una mejora importante, ya que esta tecnología permite realizar cortes y coagular con gran precisión, recudiendo el riesgo de daño térmico y mejorando la tolerancia del procedimiento. «En nuestra experiencia, las pacientes lo aceptan muy bien, la mayoría no requiere anestesia ni sedación y pueden volver a sus actividades normales inmediatamente después. Además, las complicaciones son mínimas, tanto a corto como a largo plazo», subrayó González.
Los beneficios de la realización de la histeroscopia ambulatoria son —asegura la jefa de Ginecología— «evidentes». El principal es que las pacientes no tienen que ser anestesiadas, con lo que ello conlleva para su recuperación posterior y tampoco es necesario el apoyo del equipo de anestesistas. La disminución de las listas de espera al dejar liberados los quirófanos para otras intervenciones, la reducción de costes, la mejora de la calidad asistencial gracias a un diagnóstico y un tratamiento más rápidos y evitar hospitalizaciones innecesarias son las principales ventajas. Actualmente, solo los casos más complejos, como pólipos o miomas grandes y las resecciones endometriales amplias (destrucción del revestimiento del útero para tratar sangrados abundantes), continúan realizándose en quirófano, dentro del programa de Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA).
La utilidad
«La histeroscopia en consulta representa un cambio real en la forma de atender a nuestras pacientes, a las que podemos ofrecer una atención más ágil y humana», destacó Olga González, que no cierra la puerta a nuevos avances. «A medida que vayamos teniendo más material y más experiencia, cada vez vamos a ir pudiendo hacer más procesos en ambulatoria. Nuestro objetivo es seguir avanzando hacia una ginecología más cercana, más resolutiva y más respetuosa con las pacientes, combinando tecnología, seguridad y eficiencia», dijo. «Con esta implantación, el Hospital El Bierzo se equipara a los grandes centros del país donde esta técnica lleva años consolidada», apuntaron también fuentes de la Gerencia de Asistencia Sanitaria del Bierzo.