La osa Lechuguina regresa a Villarino del Sil con dos oseznos
Los vecinos están acostumbrados a convivir con la proximidad de la especie, pero piden los desbroces y medidas disuasorias comprometidas
Los tres ejemplares fueron grabados por un conductor que circulaba por la CL-631

Captura del vídeo en el que se ve a Lechuguina y sus crías cruzando la CL-631.
Hace años que la osa Lechuguina se convirtió en una vecina más de Villarino del Sil, en el municipio de Palacios, y como tal, ha vuelto a la que es su casa tras la hibernación y lo ha hecho con dos crías. Un conductor que circulaba por la carretera CL-631 en dirección a Villablino las ha grabado en las últimas horas y el vídeo ha corrido como la pólvora en redes sociales, aunque la cercanía de los osos a los núcleos poblaciones en el Alto Sil hace tiempo que dejó de ser noticia para convertirse en una rutina. El esfuerzo se centra ahora en facilitar la convivencia con la especie.
Los vecinos de Villarino y los pueblos colidantes están acostumbrados al oso pardo y no rechazan su presencia; pero es inevitable que sientan temor ante la casualidad de encontrarse con Lechuguina en un paseo cotidiano o en la labores hortícolas, ya que a esta ejemplar de oso pardo el nombre le viene de su afición por comer los cultivos. Ha sido radiomarcada en dos ocasiones y se han aplicado medidas disuasorias para intentar alejarla del pueblo; pero nada ha servido a tal fin.
La osa, experimentada, regresa a casa cada año y, ahora que ha vuelto, el secretario de la Junta Vecinal, Alipio García, reclama a la Junta de Castilla y León las acciones que fueron comprometidas, algunas con cargo a fondos europeos, principalmente para previr daños en las huertas y la aproximación a las casas. Desesbroces y la creación falas de seguridad alrededor del núcleo urbano han sido algunos de los compromisos que, de momento, no se han materializado.
Además de en Villarino, también en la carretera que discurre paralela a la ruta verde entre las localidades de Villager de Laciana y Orallo, en el municipio de Villablino, una hembra de oso pardo y su cría sorprendieron a varios conductores. En este contexto de encuentros frecuentes, el Servicio de Emergencias 112 Castilla y León ha querido recordar que «los osos no son agresivos y tienden a evitar el contacto con la gente» y ha difundido unos consejos de la Fundación Oso Pardo, a través de su canal de alerta, sobre cómo comportarse en caso de encontrarse con uno o varios ejemplares.