El 2% de los habitantes del Bierzo son portadores del virus que causa la enfermedad hepática
El 50% de los pacientes que realizan el tratamiento de la hepatitis C se curan
El mayor obstáculo son los efectos secundarios, que hacen que muchas personas abandonen
Aunque de la hepatitis C se puede decir que es una enfermedad «para toda la vida» los últimos avances en su tratamiento así como la práctica de buenos hábitos han logrado mejorar notablemente la calidad de vida de estos pacientes. Así, sobre el 50% de las personas que se someten a tratamiento en el Bierzo se curan, según informó la presidenta de la asociación afectados por el virus de la hepatitis C «La Carqueixa», Eva Domínguez. «Con los nuevos tratamientos hay un porcentaje del 50% de curación en los que se someten al tratamiento y lo terminan, porque hay muchos abandonos», puntualizó. El tratamiento supone la combinación de dos principios activos, la ribavirina (un antiviral) y el interferon pegilado, y las dosis las establece el médico en función del peso, la estatura y el genotipo del virus del paciente. La duración del tratamiento suele ser de seis meses y un año. A este respecto, Eva Domínguez destacó que el principal problema que se plantea es que muchos pacientes abandonan y no completan el tratamiento porque, aunque tiene menos efectos secundarios que medicamentos anteriores, «crea sensación de malestar, se pueden tener vómitos, se cae el pelo, pérdida de peso, fiebre y te bajan las defensas. Yo lo definiría como si fuera una quimioterapia, aunque se que no lo es». El 2% de la población de la comarca es portador del virus de la hepatitis C y unas 150 personas están en tratamiento en el Hospital del Bierzo. La mayoría de los afectados han sido contagiados por vacunas y transfusiones de sangre antes de 1989, cuanto todavía no se había descubierto el virus y no existía un protocolo que regulara estas prácticas médicas. «Antes se hervían las jeringuillas, no se tenía tanto cuidado como ahora». Este virus se trasmite de sangre a sangre y desde «La Carqueixa» llaman la atención sobre el hecho de que el 16% de los nuevos casos de hepatitis C están relacionados con piercings y tatuajes. La nueva asociación de afectados «La Carqueixa» cuenta ya con una veintena de miembros y su objetivo es dar información sobre la enfermedad y acabar con todos los prejuicios que existen en la sociedad sobre este virus.