viernes 20/5/22

Humor y empatía para las personas con pérdida auditiva

Apenas había empezado a gatear cuando me diagnosticaron ‘’hipoacusia bilateral profunda’’. Desde entonces, ser sordo ha condicionado toda mi vida: durante mi infancia, en el colegio, en mis relaciones e incluso en el trabajo. Muchas de estas experiencias dolorosas me han hecho ser una persona insegura toda mi vida, pero ahora he transformado todas esas inseguridades en fuerza y ganas de luchar. Es curioso, pero en mi día a día recibo muchos comentarios de admiración: ‘‘parece mentira que seas sordo’’ suele decirme mucha gente. Pero sí: aunque parezca mentira soy sordo, y no es algo que pretenda ni pueda ocultar. De hecho, somos más de 3 millones de personas en España las que tenemos pérdida auditiva. No quiero esconderme mientras espero a que el mundo cambie, por eso me muevo para provocar el cambio: me dedico, en mi día a día, a crear contenido humorístico en redes sociales, tratando de visibilizar los problemas de las personas con pérdida auditiva. Quiero ser el referente que yo nunca tuve, demostrar que mi sordera no me hace menos válido. Durante mucho tiempo he creído que ser aceptado implicaba ser invisible y disimular mi pérdida auditiva para que nadie se sintiera incómodo. Mis redes sociales se han convertido en un espacio de visibilidad donde todas las personas con pérdida auditiva podemos sentirnos escuchadas, una comunidad que quiere sensibilizar a las personas normoyentes y, sobre todo, a las instituciones. Mis redes han conseguido que muchas personas ya no se sientan como yo me sentí durante mucho tiempo. Muchos seguidores me escriben, me cuentan que empatizan con la risa y la rabia que comparto en mi contenido, y que no ven razón para esconderse. Quizá parece mentira, pero es la más pura realidad: millones de personas queremos ser reconocidas tal y como somos. Aceptamos sin complejos nuestra pérdida auditiva y ese sentimiento común es el que nos une.