martes. 28.06.2022

Trato desigual en Bachillerato

8, 9 y 10 de junio de 2022. Son los días en los que los estudiantes de León se examinan de la EBAU. Como cada año, desde hace ya unos cuantos, se insiste en la necesidad de cambiar el modelo de examen para que todos los estudiantes tengan las mismas oportunidades. Lógico, si un chaval puede acceder a cualquier Universidad de España lo sensato es que en todas las comunidades el nivel de exigencia y corrección sea el mismo. Sin embargo, antes de llegar a este momento, que es clave para determinar el futuro de una persona hay que enfrentarse a otro que no es tan mediático, pero es, a mi modo de ver, igual de importante. La última etapa educativa en los institutos es el Bachillerato. En estos dos años se deberán adquirir las competencias indispensables para el futuro formativo y profesional y tendrán que servir para capacitar el acceso a la educación superior. Para ello, los docentes deben seguir el mismo plan de estudios, pero lo que no hacen es realizar el mismo examen a todos los alumnos y tampoco unifican criterios a la hora de permitir ciertos elementos que sirven de guía o apoyo en las pruebas escritas. El Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato establece que el Bachillerato contribuirá a desarrollar en los alumnos las capacidades que les permitan, entre otras, Consolidar una madurez personal y social que les permita actuar de forma responsable y autónoma y desarrollar su espíritu crítico. Prever y resolver pacíficamente los conflictos personales, familiares y sociales. Fomentar la igualdad efectiva de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, analizar y valorar críticamente las desigualdades existentes e impulsar la igualdad real y la no discriminación de las personas con discapacidad. Resulta que un grupo de alumnos de una clase de Bachillerato del Instituto Lancia de León fue a expresar sus quejas a la directora del centro, ante lo que ellos consideran un trato desigual respecto a otro grupo en el que imparte la clase otra profesora. No solo no les han hecho caso, sino que les han “reñido” por haberlo planteado, les han dicho que deben madurar y que deben estar agradecidos por el nivel de exigencia que se les plantea, porque así saldrán mejor preparados para la EBAU. También les han reprochado que al haber planteado esa queja la otra profesora ha sido “abroncada”. Y yo me pregunto, ¿la jefa de departamento o la directora del centro no son conscientes hasta finales de curso que esto está ocurriendo? ¿Se imaginan ustedes que hoy, en la prueba de Matemáticas de la EBAU, aquí, en León, los alumnos que se examinan en Veterinaria puedan llevar calculadora pero los que les haya tocado Empresariales no?, ¿Cómo verían que los que hacen el examen en el Aulario tengan que estudiar todo el temario de Historia, pero los que lo hacen en Derecho, solo 4 temas? De eso estamos hablando. No podemos permitir que los alumnos corran una suerte u otra dependiendo del grupo que les toque en Bachillerato, donde ya empiezan a jugarse su futuro. El mencionado Real Decreto habla de desarrollar el espíritu crítico de los chic@s, de fomentar la igualdad de derechos y oportunidades. ¿Dónde queda esto?