jueves 26/5/22

La Mesa por León ya puede tener un primer objetivo

Estimado Sr. Director: Asistiendo al ruido mediático producido por la inacción de la llamada "Mesa por León", (o acción encubierta, que no lo sabemos bien o no nos enteramos), quiero destacar que la misma , tal y como fue creada: como órgano de influencia política, pero de estructura técnica para atracción y desarrollo de proyectos, bien de infraestructuras o bien empresariales, que despejen el incierto futuro económico de León, ya podría tener ante sí su primer Objetivo concreto: la propuesta y atracción de la futura Agencia Espacial Española que el Gobierno pretende crear en breve plazo y ubicar fuera de Madrid. Para su atracción León cuenta con una ventaja competitiva diferencial: su Uiversidad alberga el "Area de Ingeniería Aeroespacial" que de cuando en cuando nos sorprende gratamente con pruebas-ensayos-cursos de todo tipo de prototipos y utilidades relacionados con la aeronáutica y el espacio. Esta circunstancia, unida a la infraestructura aérea local: Base aérea de la Virgen del Camino, la unidad de drones del ejercito GROSA IV, y a una serie de potencialidades adicionales, que sería largo de referir aquí, hacen que León sea una candidata ideal en cuanto a la ubicación de la futura Agencia. Por supuesto no estamos solos en la carreta: Sevilla y Teruel ya se han puesto en marcha y de seguro habría más ubicaciones en la lucha, como así debe de ser, pero en todo caso lo que está claro es que León tiene condiciones; capacitación e infraestructura para albergar la futura sede de la nueva AEE. Queda movilizar a sus políticos para que contacten con los organismos adecuados y queda organizar a los técnicos para que plasmen en papel o tecnología digital toda esta serie de fuerzas y oportunidades enviándose posteriormente al organismo encargado de seleccionar la ubicación Idónea. León es una alternativa coherente y seria de localización y por tanto sería un trabajo ideal para que la "Mesa por León" empiece a demostrar su capacidad y su voluntad, y una oportunidad única para empezar a engrasar una maquinaria que ya debería de estar funcionando a velocidad de crucero.