lunes 24/1/22

Igualdad en el deporte

La igualdad de género en el deporte es aún una utopía, si bien es cierto que estamos avanzando en la visibilización de los logros deportivos de las mujeres, no es menos cierto que en muchas competiciones los salarios y los premios de las categorías femeninas son inferiores a los masculinos, que la información en los medios de comunicación especializados relacionada con el deporte femenino es tan sólo de un 6%, que los hombres copan los puestos directivos en los clubes y que la mujer en el deporte aún es percibida, por algunos, como un objeto de deseo en el que su apariencia es sexualizada.
Me refiero a esas normas obsoletas y sexistas sobre la uniformidad, a las cuentas de redes sociales y a los vídeos de Youtube, seguidos por un público mayoritariamente masculino, en los que, bajo la apariencia de retransmitir un evento deportivo femenino o fotografiar a una deportista, la mirada se dirige más al atuendo o las formas físicas de las deportistas, que a evidenciar sus logros.
Afortunadamente tenemos grandes referentes en nuestro deporte: Mireia Belmonte, Amaya Valdemoro o Paula Badosa son ejemplos de mujeres que, gracias a su talento y esfuerzo, han alcanzado las más altas cotas deportivas, proporcionándonos modelos a seguir con los que, gracias a la educación, nuestros niños y niñas van a normalizar la igualdad en el deporte, al igual que en el resto de los ámbitos de la vida.