viernes. 01.07.2022

El lobo ataca a la yugular del Cs'

Hay partidos políticos que nacen con una fuerza especial, el destello de luz que desprenden de inicio, se asemeja a una animación de feria, a la que todos se quieren subir y disfrutar del momento. La decepción llega cuando se apagan las luces y se ve, que toda la animación esta soportada en una estructura inestable, que se ocultada en el resplandor de las luces. Quizá este es un símil que le va como anillo al dedo al partido político Cs´ Ciudadanos. Empezó su andadura dando la impresión que todos los engranajes estaban perfectamente ajustados al momento político y a lo que pedía una sociedad harta de las corruptelas de los dos partidos políticos que acaparaban las mayorías de votos PSOE y PP. Posiblemente el error fue la soberbia del humano, que no supo administrar el exceso de gloria momentánea con el corto trayecto recorrido. Se podría decir que aquella parte de la sociedad que le dio ganador en las elecciones catalanas, tomó buena nota y nunca le perdono el mal uso que hizo de su voto, renunciando a pelear por ocupar el puesto de presidente de la Generalidad de Cataluña, habiendo ganado las elecciones y en el momento que más le necesitaban. El eco y la repercusión que de inicio tuvo en la Comunidad de Cataluña, se extendió rápidamente al estilo de deflagración a todo el territorio español y de un éxito aplastante entre los votantes paso de inmediato en la siguiente convocatoria de elecciones generales, a ser cenizas residuales en la política nacional. Ni que decir tiene, que las dimisiones en el partido ha sido el goteo permanente. Hay que decir que siempre cae en su propia trampa de la inmovilidad, igual da que la necesidad en la sociedad venga por tapar el hueco por el lado de la izquierda que por el lado de la derecha, el acomodo en el centro es su forma de interpretar la política. Estas posturas de neutralidad no operativa han ido socavando su estructura y en la pequeña parte residual existente del partido, nunca es previsible hacia donde puede girar. Una baja más pero importante en el partido de Cs´ Ciudadanos es la de Marta García Martínez, actualmente diputada del parlamento de Cantabria, empresaria de agroturismo y ganadera. En su carta de despedida deja claro, con la ilusión que llegó al Cs´ dispuesta a luchar por el sector primario y defender los intereses de los ganaderos. Hoy el sector ganadero esta indefenso contra una superpoblación de lobos y maniatados con una ley que prohíbe regular sus poblaciones, promulgada bajo el mandato de la ministra de Medio Ambiente, Transición Ecológica y Reto demográfico, Teresa Ribera, que más allá de sus convicciones ecológicas sin argumentos, no admite razones. Desde la preocupación y con el compromiso de luchar porque se haga justicia con los ganaderos, principales perjudicados de una ley injusticia. Marta García Martínez, después de sufrir la decepción de sus compañeros de partido, que han votado no a la regulación de las poblaciones de los lobos, dice a Dios a la política y pide la baja en el partido de Cs´ Ciudadanos. Una vez más el Cs´ no esta cuando se le necesita. Ante todo, la dignidad. Marta García Martínez ha interpretado que un bandazo más del que era su partido en la política nacional, es inadmisible y pone fin a un trabajo sestéril de años.