jueves 22/4/21

En España: leyes como churros

“Las leyes en España ya no se integran en el Estado de Derecho, sino en el programa de reality show del Gobierno” (Elpidio)

Modifican o aprueban normas sobre cualquier cosa menos sobre lo que importa (la lentitud, ineficacia y falta de independencia del poder judicial), porque no son leyes para que se cumplan, sino marketing para llevarte al huerto y amenizar el show

En una sociedad libre, los delitos se persiguen a través de la Justicia, pero se deben respetar o regular (no solo prohibir) los actos libres de personas adultas con su cuerpo o su vida, sin imponer nuestros prejuicios morales o dogmáticos a los demás. Eso es libertad. Pero no, tenemos que tragarnos un gobierno donde los imberbes, los que no han dado un palo al agua en su vida, nos marquen directrices. El resultado está a la vista, leyes a la carta de cualquier reivindicación (justas con toda seguridad, pero que ya tenían espacio en nuestras reglamentaciones sin especificar lo obvio) esos y esas chiquillas, les falta vida, les falta madurez para imponer nada, suelen hacernos perder el tiempo a todos los demás, tienen discursos de patio de colegio, y nosotros como pazguatos, los soportamos. Suelen pedir e incidir en derechos que tenemos, buscar culpables que no existen y todo con dinero de todos. Elevan la anécdota a categoría y lo casual a casuística. Repiten sin parar lo de ·igualdad de derechos entre hombres y mujeres”, solo les pediría una respuesta ¿Díganme un solo derecho que asista a los hombres en España, que se le niegue a la mujer por ser mujer?

Sacar leyes específicas para todo es estar mareando la perdiz, son los jueces los que luego interpretarán y juzgarán, pero no, aquí, hay hasta programas de televisión que tienen su propia máquina de la verdad, convierten el plató en un escenario peligroso donde grupo de osados cada día, desenhebran las intimidades y ponen a la luz los más bajos instintos sin respeto a la vida priva de cada cual. No les hacen falta tribunales y reglamentaciones, ellos se convierten en jueces de un denigrante espectáculo. ¿Por qué se consiente? todos ganan, nadie denuncia, sacan tajada todos, víctimas y verdugos. Allí podemos encontrarnos hasta mujeres que denuncian maltratos, luego, asómbrense, hasta la ministra de igualdad, recoge el guante y pone ejemplo de esa denuncia, les vale todo.

Que vaya por delante que, estoy en contra de todo tipo de maltrato, pero cuidado, ante la justicia y con pruebas, el resto es lo que vemos, perverso y hasta diría delictivo ¿Acaso las mujeres no mienten? ¿Son seres de luz incapaces de sentir rencor, despecho, ganas de venganza? ¿No pueden caer en bajezas? ¿A santo de qué se les tiene que creer a toda costa?... Saben bien, vean, lean en las redes a esas feministas lo que dicen, entren y traten de contradecirlas, verán una jauría de amenazas e insultos propios de cualquier energúmeno del otro género. No son mejores ni peores que los hombres. Es cierto, existen demasiadas muertes dentro de las parejas, pero, lo que hablamos ¿De qué sirvió esa ley de violencia de género? Para nada, todo sigue a peor, solo para ministerios, secretarias de Estado, asesorías, … sacar leyes sin consenso, sin estudio, sin reflexión y precipitadas, solo acarrea confusión, gasto y pérdida de tiempo.

Así ocurrió con la ley del menor, se quitó toda la autoridad a padres, profesores y sociedad, el resultado cosecha de energúmenos, mal criados, sin disciplina, sin esfuerzo y con todas las comodidades, ahora, no respetan nada, jamás en ningún tiempo atrás, la vejez ha estado tan pisoteada. Ya no se lleva ser viejo y enfermo, de ahí esa ley de eutanasia tan aplaudida por estos imberbes, se quitan un estorbo de encima. Mejor muertos, que cuidarlos.

Este gobierno tiene predisposición completa a perfumar los oídos de todos con leyes a la carta propuestas por colectivos (imberbes) que han encontrado un filón cada uno en lo suyo. Se necesita más seriedad, madurez, personalidad y responsabilidad.