viernes. 01.07.2022

Feminismo o hembrismo

Si en un principio fue una reivindicación necesaria, ahora se convirtió de la mano de chiquillas con poder, en fuente de confrontación, abuso, misandria y hembrismo sin límite. Pretenden que las mujeres se conviertan en una especie a proteger y dirigir. Cuando cada cuál con su cuerpo y mente hace lo que le venga en gana siempre que, no esté obligada o explotada. No todas las mujeres tienen un machito Alfa al lado que las coloca de ministra sin haber dado un palo al agua en su vida. Toda esta protección, claro que la aplauden muchas mujeres, las incapaces de por ellas mismas volar hasta donde su preparación y sueños les alcance. Cada cual buscará su propia felicidad, no tiene por qué coincidir con la de Irene o Belarra. Dejen a las mujeres vivir su propia identidad, no necesitan de imberbes manipulándolas. La vida es riesgo en sí misma, nadie puede vivir en un estado de burbuja, como pretenden las feministas con las mujeres. Las feministas actuales tratan por todos los medios de vivir a costa de las mujeres manipulables, estigmatizan a colectivos varios (modelos, azafatas de entrega de trofeos deportivos, concurso de mises, prostitutas, amas de casa, y todas aquellas que se sienten mujeres por los cinco costados, decidiendo ser como quieran ser) Interpretan a la mujer como alguien inferior, menor de edad a proteger. ¡Dejen que cada cual viva su vida como quiera, ustedes son unas puritanas cargadas de prejuicios! Incluso interfieren en la intimidad de las parejas, diciéndoles hasta donde deben limitarse sus relaciones personales, sin respetar lo que cada cual determina en materia marital. A lo largo de la historia, muchas supieron dejar huella en todas las facetas sin Irene Montero y tropa tratando de protegerlas, más bien vivir a su costa. Dejen de vivir a costa de manipular a las mujeres. Ese Ministerio de Igualdad es una mina de colocación de feministas. ¿Cómo para dejarlo? Por eso buscan confrontación constante, para ustedes seguir mamando a costa de las desgracias de las mujeres. ¡Vivan y dejen vivir!