viernes. 03.02.2023

Leonesines y leonesinas, pero de los buenos

Escribo con la esperanza de ser escuchado, al contrario que sucede con las voces de los niños y las niñas del Colegio Quevedo, quienes llevan dos meses gritando que quieren leer y no pueden hacer uso de la biblioteca, gritando que quieren cantar y no pueden disponer del aula de música, gritando que quieren aprender a moverse y no pueden disponer del aula de psicomotricidad, gritando que por la tarde quieren practicar deportes y bailar y no pueden disponer de los espacios que precisan, gritando entre ellos para poderse hacer entender en religión y valores simultáneamente en un mismo lugar, gritando que quieren ser escuchados para poder aprender a ser buenos leoneses y leonesas. ¿Es acaso abandonar a los suyos ser de buen leonés? Quiero ser de los malos entonces. Y quiero seguir en la pública. No quiero sufrir un desgaste de patio. Y desde luego, no estoy dispuesto a seguir sufriendo un desgaste de techo. Van dos meses, y dos veces dos meses son cuatro meses. Sumen y actúen en consecuencia. Muchas gracias y un saludo