viernes. 27.01.2023

Justicia a la carta

Dentro de poco un aluvión de corruptos y violadores saldrán del trullo agradecidos por unas medidas de gracia caídas del cielo o del infierno, ¡vaya usted a saber! Pero entre col y col, siempre se cuela alguna sabandija aunque sea de rebote, que en esta vida todo vale menos ser honesto y el que no corre, vuela, para sacar mejor tajada. Ahora se quiere premiar a los que van armados con un ariete para derribar las reglas establecidas. Y también es mal asunto el favorecer a los que meten la mano en el erario público, con excusas tan banales como justificar su incompetencia con finalidades poco serias, argumentando si hubo enriquecimiento personal o no. A los ciudadanos del montón, que somos la mayoría, nos importa una mierda si además de incompetentes son idiotas. Da igual el uso que hagan con el dinero malversado, si lo han utilizado para comprar urnas, comprar votos, premiar a su compadre o hacer una pira. Es más debería de tener doble castigo, en lugar de rebajar su condena, en el caso de no sacar provecho de ello. Es como el que roba comida y luego la tira. Dejen de jugar a trileros y concentren su energía y esfuerzos en paliar los efectos de la carestía de la vida, ayudando a muchas familias que no tienen recursos para llevarse ni un mísero pan duro a la boca, y olvídense de sus compinches, los corruptos de turno, y de otros de igual pelaje. Queremos una justicia que sea ejemplar, sin privilegios, justa y eficiente. No una justicia hecha a la carta, con diferentes niveles, para complacer y favorecer a los de siempre.