sábado 8/5/21

La vida es una burla delicada

Nuestro mundo es por naturaleza salvaje, injusto, caótico y despiadado, este no es un paraíso o una maravilla como lo que te cuentan en el colegio, todos nos damos cuenta de esto día a día, puesto que así aceptemos o no que este le da a cada persona más lamentos que alegrías, una verdad inquebrantable, una verdad que al fin y al cabo es mejor aceptar, porque la mejor forma de tratar su despiadada realidad es burlándose de la misma.

La vida se puede asimilar de muchas formas, como por ejemplo: aceptar que es dura y tener una mentalidad de víctima alimentada por el peor de los pesimismos, negar que es dura y tratar de engañarnos con que es una maravilla diciéndonos a nosotros mismos las mentiras más grandes, o aceptar que es dura pero en lugar de tener una mentalidad sumisa tener la fuerza necesaria para enfrentarnos a la misma; de todas formas la última opción no solo es la mejor para obtener lo que se desea sino también es la más realista, porque la primera será una verdad que hiera siempre el alma y la segunda una mentira que nos hace prisioneros.

El hombre o la mujer que derrota todas las adversidades que están en su contra será aquel que reconoce las injusticias de este mundo pero que aprende a enfrentarlas, que se ríe de las mismas, ese hombre o mujer que aún en el peor de los momentos nunca pierde su sentido común, ese hombre o mujer que sabe que la vida es una broma delicada pero que se concentra más en la broma que en lo delicado.

Dichoso es aquel ser que se ríe de sus propios errores, aquel que en lugar de tener rencor o sentir impotencia ante sus enemigos sabe burlase de los mismos, aquel que admite que el mundo no es justo y sabe lidiar con ello, aquel que encuentra la tranquilad aún en el entorno más complicado; Dichosos aquellos que le sacan provecho a esta broma llamada vida.