sábado 28/5/22

No!, al capitalismo salvaje y al comunismo estúpido

El Parlamento Europeo ha condenado recientemente los crímenes del nazismo y el comunismo. Podemos decir que ha condenado los extremos. Mucha gente rechaza a los extremistas. Porque no les gusta mediar, les gusta el enfrentamiento. Porque no les gusta la igualdad, prefieren la desigualdad extrema. En este marco, encaja bien este título: “HACIA LA SOCIALDEMOCRACIA, PARA REDUCIR LA DIFERENCIA”. Reducir la diferencia. ¡Anularla no!. Si el terreno está plano o nivelado el agua no se desplaza. Para que el agua circule, es necesario que haya diferencia de nivel entre dos puntos, si la diferencia es alta, circula con rapidez. Y si es baja, lo hace lentamente. Con la electricidad, con la sangre, con el viento, y con las personas pasa lo mismo. Es necesario que, entre dos puntos, haya una cierta diferencia, si queremos movimiento.(..). En general:  «Malo si sube demasiado el desnivel o tensión y muy malo si baja demasiado». Mala la desigualdad extrema y mala la igualdad total. Por eso ha fracasado el capitalismo salvaje, y el comunismo estúpido.