NUEVO PLAN DE LA JUNTA
La comunidad rediseña sus cuidados paliativos con 60 millones hasta el 2020
VALLADOLID, (Efe).

El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, y el director general de Asistencia Sanitaria, José Jolín (d), durante la presentación esta mañana en Valladolid del Plan de Cuidados Paliativos 2017-2020.
Garantizar a la población rural y urbana un acceso homogéneo a los cuidados paliativos, que anualmente reciben unos 8.000 castellanoleoneses en la fase final de sus vidas, con una atención física, emocional y espiritual, es el objetivo del nuevo plan de paliativos de Castilla y León dotado con 60 millones hasta el 2020.
Se trata de un plan que introduce los cuidados paliativos además de para los pacientes oncológicos para otras nueve patologías que requieren de esos servicios, y que extiende además a la cartera de servicios los cuidados paliativos para niños, que cada año requieren unos 80 pequeños en la Comunidad, según ha detallado hoy el consejero de Sanidad, Antonio Saéz, en la explicación del plan.
En rueda de prensa, tras una jornada en la que se ha dado a conocer el plan a trescientos profesionales de la Comunidad, con relación en su mayoría con las prestaciones de cuidados paliativos, Sáez ha explicado que de los casi 30.000 fallecidos cada año en la Comunidad, un 29 por ciento requieren de cuidados paliativos, unos 8.600 casos, con casi un 48 por ciento que precisarán de cuidados avanzados.
Desde una perspectiva general lo más adecuado en esta fase final de la vida es que pueda recibir atención en los domicilios, con el soporte que requieran, pero puede haber circunstancias en las que eso no sea posible, como que no tengan familia o no se quieran hacer cargo de él, ha explicado el consejero de Sanidad.
Por ello, se trata de que "de manera proactiva" desde el sistema sanitario regional se detecte que necesidades tienen estos pacientes y donde pueden estar mejor atendidos, escuchando además a las familias y a los propios afectados.
Hasta trescientos profesionales están inmersos en la red de cuidados paliativos de la Comunidad, la mitad a tiempo completo en las unidades de soporte domiciliario o en las de hospitalización, y la otra mitad lo comparten con otras tareas.
El consejero ha explicado que se trata de reforzar en este modelo de cuidados el papel de la atención primaria y utilizar su potencial, ya que cuenta con 247 equipos, a los que respaldan quince de soporte domiciliario de cuidados paliativos, a los que se sumarán uno más en Soria; con además doce unidades de cuidados paliativos hospitalarios, tras añadirse una pequeña unidad de cuatro habitaciones en Benavente, en Zamora.
El modelo también tiene otra de sus patas en el servicio que se presta, especialmente en atención psicológica, a través de la asociación española de lucha contra el cáncer; y se refuerza con los dos equipos de asistencia psicosocial en Salamanca y Burgos merced al acuerdo con la Fundación La Caixa.
Sáez ha recordado que se trata de algo más que aliviar el dolor ya que además de los problemas físicos se atienden los sociales y espirituales y se ayuda a los familiares en el proceso y posteriormente con el duelo.
La gran mayoría de los pacientes son oncológicos, que suponen el 80 por ciento de los que vieron los equipos de atención domiciliaria, que atendieron en el último año a 4.496 pacientes con 20.367 visitas a domicilio.
La sanidad pública cuenta con ocho unidades hospitalarias con 2.383 ingresos y una estancia media de 9,3 días; y en las tres unidades concertadas con la sanidad privada la estancia media supera los 37 días, lo que indica que son casos no oncológicos con estancias más prolongadas.
En cuanto al apoyo psicológico, hasta 3.449 sesiones de apoyo apaciente se ofrecieron desde la asociación española contra el cáncer, y los equipos de atención psicosocial atendieron a1.153 pacientes.
El plan tendrá dos fases de implantación, una primera hasta final de 2018, con el refuerzo con la citada unidad de Soria y en formación, y con la renovación de vehículos para el desplazamiento de los equipos.
Tras la revisión a final de 2018, se verá si hay que incrementar los recursos, que casi seguro que así será, ha opinado el consejero, aunque dependerá del impulso que se de en atención primaria.
Sáez, que ha cimentado la asistencia espiritual en la asistencia religiosa que tienen los propios hospitales, ha insistido en el carácter proactivo del modelo, para identificar precozmente al paciente que está en los últimos días de su vida, atenderle, apoyarle emocionalmente, sedarle en la agonía, y atender el duelo de sus familias.