Los apartamentos turísticos no frenan el empuje de hoteles y casas rurales
álvaro garcía
La oferta de hoteles y casas rurales creció en Castilla y León durante el último año, pese a la explosión en el sector de los apartamentos y las viviendas turísticas. La Comunidad contaba a finales del primer semestre de este año con 4.084 casas rurales y 1.903 hoteles, que sumaron respecto al mismo periodo de 2018, un total de 108 y nueve establecimientos nuevos, respectivamente. En cuanto a los camping, se perdió uno respecto a junio de 2018, hasta 118, y los albergues crecieron en 25, con 314 opereativos a finales de junio. Un aumento de esta oferta turística pese a que se contabilizaron 730 nuevas viviendas y 22 apartamentos para turistas, hasta las 1.804 y 364, respectivamente, según los datos que ifrece la Junta en el Boletín de Coyuntura Turística de Castilla y León de junio de 2019.
En su conjunto, la Comunidad registró, hasta junio de este año 8.587 alojamientos turísticos, frente a los 7.694 del mismo periodo del año pasado, según los datos de la Consejería de Cultura y Turismo, de los que cerca de la mitad -4.084- fueron establecimientos rurales.
Por provincias, en el caso de los alojamientos rurales, León perdió uno de los establecimientos, y por el contrario Ávila vio como su oferta creció en 34 alojamientos, un 3,65 por ciento, seguida de la provincia de Burgos, con 20, un 4,66 por ciento, y Palencia, con 14 nuevos establecimientos rurales, cerca de un seis por ciento, el mayor crecimiento porcentual de la Comunidad.
Respecto a las plazas, el mayor incremento se produjo en este tipo de alojamientos, donde todas las provincias castellano y leonesas lo hicieron, de media un 3,2 por ciento. Al igual que en el número de establecimientos, Palencia fue la que más creció porcentualmente con un 8,49 por ciento, añadió a su oferta 183 plazas rurales. Ávila aumentó en 297 sus plazas, seguida de León con 227, Soria, 171, y Salamanca incrementó las plazas en alojamientos rurales en 104. Por debajo de estas cifras se encuentran Valladolid y Zamora, con 25 y 13 plazas, y León donde, pese a disminuir su oferta, las plazas aumentaron en cinco.
Cubrir la demanda
El presidente de la Asociación Vallisoletana de Turismo Rural, Luis Chico, en declaraciones a la Agencia Ical, explica que los datos «responden a las expectativas», aunque se pregunta si se está tocando techo, puesto que «no dejan de abrirse establecimientos pero quizás no se está cubriendo la demanda».
Además, uno de los principales factores que influyen en la apertura de estos nuevos alojamientos es que se ven como una «inversión» y una manera «fácil» de ganar dinero, pero «no cumplen con la normativa». Estos alojamientos ilegales, detalla Chico, no tienen seguro, no están dados de alta como autónomos y ofrecen las habitaciones «a precio de saldo», lo que perjudica a los profesionales que tienen que cumplir con todos los requisitos legales. «En muchos casos abren casas rurales para cubrir los gastos y pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y solamente abren los fines de semana porque durante la semana tienen otro trabajo», critica. Luis Chico exige que la Junta de Castilla y León realice controles más exhaustivos de los establecimientos ilegales, pero como cierran de lunes a viernes, que es cuando se realizan las inspecciones, no se revisan. «Igual para la Junta es positivo porque les interesa tener más alojamientos abiertos, pero mucha gente va a tener que cerrar porque no sale rentable», denuncia.