El caso de la niña fugada de un centro de Menores violada por un joven acaba con una controvertida sentencia
La chica no llegó en ningún momento a prestar su consentimiento a ser penetrada y pidió al agresor, de 26 años, que “no la tocase y la dejase en paz”. La condena para él ha sido de seis años de prisión

La condena para el agresor es de seis años de prisión.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) confirmó la condena a seis años de prisión a un joven por agresión sexual “con acceso carnal” a una chica de 15 años fugada de un centro de Menores en el año 2001, tras desestimar el recurso de apelación por la sentencia de la Audiencia Provincial de Valladolid.
La sentencia, contra la que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo, confirma que el hombre de 26 años penetró a la menor de edad, pese a que la menor trató de oponerse, en la casa de un amigo, donde la agredida había dormido en noches anteriores, al encontrarse fugada de un centro de Segovia. Tras contar a su madre lo ocurrido, la convenció para que acudiera al hospital por si pudiera tener una enfermedad de transmisión sexual o riesgo de embarazo. Una vez explorada en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid por un ginecólogo y un médico forense, se apreciaron lesiones como como arañazos en el cuello y en la vagina.
El acusado fue reconocido por la Gerencia Territorial de Servicios Sociales de Valladolid en 2015 una discapacidad por alteración de la conducta de etiología no filiada valorada en 25 por ciento, a la que se añadían factores sociales, hasta llegar al 35 por ciento. El fallo del TSJCyL recoge, tal y como apuntó el Ministerio Fiscal, que quedó acreditado que el acusado conocía que la agredida era una menor de 16 años, lo que impide la operatividad de la cláusula exoneratoria. Además, consideró que la chica no llegó en ningún momento a prestar su consentimiento ya que le dejó claro que “no la tocase y la dejase en paz”.