Diario de León

La odisea del leonés que dejó el bisturí por la zarzuela

León acoge desde el lunes las Jornadas del Romanticismo, que permitirán descubrir a letristas como Federico Jaques, autor de varias obras líricas

Odón Alonso en primer término y detrás la escultura que el Ayuntamiento dedicó a su padre en la Condesa

Odón Alonso en primer término y detrás la escultura que el Ayuntamiento dedicó a su padre en la Condesajavier

Verónica Viñas
León

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Médico, músico y gobernador en Filipinas. Es el resumen de la azarosa vida del compositor leonés Federico Jaques, que cambió el bisturí por la zarzuela, estuvo preso y es un perfecto desconocido en su tierra.

Un ciclo dirigido por la pianista leonesa Raquel del Val y auspiciado por el Ayuntamiento de León desempolvará a los románticos de esta provincia, libretistas como Jaques o compositores como Pedro Blanco. Las Jornadas del Romanticismo, del 20 al 23 de este mes en el Palacio del Conde Luna, pretenden llevar a cabo una revisión historiográfica de un movimiento secundadopor un puñado de artistas locales.

Jaques, muchas de cuyas composiciones están preservadas en la Biblioteca Nacional de España, escribió una veintena de obras, entre teatro y teatro lírico; y, además, hizo adaptaciones de operetas extranjeras. La directora del Archivo de la Sociedad General de Autores y Editores, María Luz González Peña, musicóloga y documentalista, descubrirá el miércoles en una conferencia la historia y la música de Federico Jaques y otros libretistas leoneses. Cuenta González Peña, como curiosidad, que con los derechos de autor del libreto de la zarcuela Cuba libre el autor leonés se pudo comprar una casa en Bayona, a la que dio el nombre de su mujer, Villa Cruz.

Jaques nació en León en 1844 y falleció en Madrid en 1920. Fue médico militar y gobernador civil de Tarlac (Filipinas) en 1898, poco antes de la pérdida de esta colonia española. Estuvo prisionero con su esposa y su hermana. Colaboró con músicos como Chapí, Manuel Fernández Caballero, Ángel Rubio, Cleto Zabala, Apolinar Brull y Julián Romea. Entre las zarzuelas más conocidas de Jaques figuran El moro Muza y El ángel caído.

El ciclo Jornadas del Romanticismo arranca el lunes con una conferencia a cargo del historiador y catedrático universitario Francisco Carantoña, que proporcionará las bases de esta época a través de un viaje por la historia romántica del mundo contemporáneo. Al día siguiente, la pianista y musicóloga Raquel del Val ofrecerá un concierto comentado en el que se contextualizará la música leonesa, llevándola más allá del puro valor estético y analizando el movimiento regeneracionista y su impacto en León, además de en Madrid. El concierto versará sobre los autores leoneses Rogelio Villar, Manuel Fernández Nuñez y Pedro Blanco, desde una óptica diferente.

Inolvidable Odón Alonso

Como broche final, el jueves, coincidiendo con el centenario del nacimiento del maestro Odón Alonso Ordás, su biógrafo, el doctor en Humanidades Fernando Pérez Ruano, se adentrará, a través del director de orquesta de La Bañeza, en las figuras del momento posterior al romanticismo. Odón Alonso aprendió a tocar el piano cuando otros niños estudiaban las primeras letras. Nunca olvidó el día que el gran piano llegó a su casa. Tenía seis años. La Bañeza se conmocionó al ver pasar aquel enorme instrumento, más grande que la camioneta que lo transportaba. Humilde como todos los sabios, en León nunca se desprendió del «estigma» de ser hijo de Odón Alonso González, quien le inculcó la pasión por la música, a la que se dedicó en cuerpo y alma toda su vida. «El primer recuerdo que guardo de mi vida es la música de un violín —probablemente, el que tocaba mi tío Chela—; y como recuerdo fotográfi co, un caballo de cartón», confesaba el maestro a este periódico. Para él, León era su santuario. «Soy un leonés de mucha vocación», decía.

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