Árbitro de fútbol sala de División de Honor
«No pueden condicionarte los jugadores o el ambiente»
El colegiado astorgano, que comenzó con 14 años, llega a la élite

El astorgano Javier González aspira a ascender en cuatro o cinco años
Lleva desde los 14 años arbitrando, pasando por casi todas las categorías. Con 26 le ha llegado la ocasión para demostrar que tiene tablas para hacerlo en la élite. Sabe que no lo va a tener fácil, pero confía en su experiencia para alcanzar la División de Honor. -¿Qué le llevó a decidirse por el arbitraje? -En cierto modo fue por un cabreo que tuve en un partido cuando consideré que un arbitraje no había sido justo con nosotros. Entonces pensé que yo era capaz de hacerlo mejor, y poco a poco me fue gustando un poco más hasta llegar hasta lo que soy hoy en día. -¿Se imaginaba que llegaría a la División de Honor B? -Ni a esta categoría ni a otras inferiores. Pero con el paso de los años, especialmente cuando ascendí a Primera A empecé a pensar que aún podía llegar más alto, aunque eso conlleve un sacrificio muy importante. -¿Cómo compagina su trabajo con arbitrar fines de semana? -Intento hacerlo lo mejor posible, aunque no es fácil. Pero si te gusta sacas tiempo para todo. Lo peor es para mi novia, mi familia o los amigos que durante los fines de semana te ven poco. -Hace unos días debutó en la categoría, ¿cómo lo vivió? -Impresiona un poco el cambio, aunque la responsabilidad de hacerlo bien es la misma sea División de Honor B o Primera Nacional. Quizás en mi caso no fue tan drástico por haber pitado algún amistoso a equipos de primera fila. No obstante, todo lo que rodea los partidos es muy diferente cuando estas en la élite a cuando lo haces en categorías inferiores. Antes ibas tu solo y nadie te recibía. Ahora siempre hay una persona, los pabellones están llenos... -Vivir en Astorga, ¿perjudica o beneficia en este deporte? -Residir en una ciudad pequeña siempre tiene inconvenientes, aunque en mi caso siempre he contado con el apoyo de la Delegación y del resto del colectivo. Si respondes y pones dedicación no es determinante. -¿Qué hace falta para llegar a la élite? -Primero que seas bueno y que pongas todo tu empeño en hacer bien las cosas. La suerte también influye como pueden hacerlo lo intereses de la propia Liga o que los informadores de tus actuaciones sean coherentes con sus valoraciones. No obstante, si no lo haces bien es imposible que puedas llegar arriba. Pero eso pasa en todas las facetas de la vida. -Desde que empezó en el arbitraje, ¿ha cambiado mucho? -Bastante, y sin duda alguna para mejor. Lo que ocurre es que no hay tantos árbitros como se necesita y, en muchos casos, los que empiezan no tienen los medios suficientes para formarse como debieran. Aparte de eso, como en el resto de este deporte, el crecimiento cualitativo ha sido notorio. -¿Le respetan en la cancha a pesar de su juventud? -El respeto te lo ganas con tus actuaciones. No voy a negar que a un jugador de élite un árbitro con cierta edad le pueda imponer más. Aún así, si intentas hacer bien tu trabajo y no pensar en otras cosas, seas más o menos joven, ningún jugagor, por veterano o estrella que pueda ser te va a condicionar. - ¿Cómo se califica? -Como un árbitro que intenta hacer su trabajo bien. Porque debe ser así yme gusta lo que hago y no valgo para afrontar las situaciones pensando que con el mínimo esfuerzo se puede sacar lo máximo. Si estoy en esto es porque busco hacerlo bien. Luego, que todo salga como quieres depende de otros condicionantes.